Cultura

Guirao pide a los partidos que propongan usos culturales para el cargadero de El Alquife (Almería)

El ministro de Cultura y Deportes, José Guirao, ha invitado este sábado a los partidos políticos a abrir un debate sobre los posibles usos que puede darse al cargadero de mineral El Alquife, conocido como el Cable Inglés, una vez finalice la segunda fase de rehabilitación que se iniciará el próximo verano.

La segunda fase de rehabilitación se prolongará hasta principios de 2021, y se invertirán cerca de tres millones de euros –2.599.351,68 euros sin IVA– de los que 2,2 millones están financiados a cargo del 1,5% Cultural de Fomento.

Durante la presentación de esta segunda fase a los pies del monumento en el Parque de las Almadrabillas de Almería, Guirao ha animado a que, de cara a las elecciones municipales de mayo, se plantee la cuestión de los usos aunque el proyecto original de 2009 ya contempla algunas propuestas, entre las que se sitúa una sala de exposiciones y un restaurante o cafetería en los distintos niveles del cargadero.

Con ello, ha asegurado que su compromiso como ministro será «apoyar que ese proyecto se finalice por completo» para que el cargadero adquiera un «uso cultural y ciudadano más intenso» y para que «los almerienses lo disfruten, que de eso se trata», según ha manifestado en relación el mueble vinculado al patrimonio industrial de Almería, al que ha puesto como ejemplo nacional «único» de la arquitectura del hierro.

«Cuando se termine esta obra no creo que haya otra ciudad marítima en España que tenga un mirador más bonito hacia el horizonte», ha añadido el responsable de Cultura y Deporte en relación a la nueva fase que, según la presidenta de la Autoridad Portuaria de Almería (APA), Carmen Ortiz, saldrá a licitación en torno al mes de febrero y que podría estar adjudicada en verano, momento en el que se iniciarían los trabajos que cuentan con un periodo de ejecución de 15 meses.

Patrimonio industrial

Guirao ha apuntado el trabajo realizado en décadas pasadas para preservar el cargadero tras recordar que desde su Ministerio se trabaja en una modificación de la ley de patrimonio, que se llevará «en los próximos meses» al Congreso de cara a clarificar la determinación de patrimonio industrial, que es «riquísimo en Andalucía y en Almería, donde están las mejores muestras junto al País Vasco y Asturias», así como para impulsar una nueva figura de protección del paisaje cultura de los bienes.

El representante del Gobierno ha destacado la labor de la historiadora Ana Martínez Marín y el arquitecto Ramón de Torres –encargado del proyecto de rehabilitación– para la puesta en valor de este elemento, algo en lo que él mismo se involucró durante su etapa al frente del Área de Cultura de la Diputación de Almería, por lo que ha opinado que esta ha sido una manera de «culminar un trabajo de tantos años en el que había estado involucrado personalmente».

«A veces pensé que no lo conseguiríamos», ha añadido el ministro en relación a los continuos debates que se dieron sobre la pertinencia de mantener el cargadero que conecta mediante una vía con la antigua estación de ferrocarril a través del espacio que actualmente ocupa el parque de la Estación, desde el que se creará un sendero peatonal que permita recorrer su «curva exquisita y elegante» hasta un mirador hacia el mar.

El cargadero de mineral afrontó su primera fase de rehabilitación entre 2010 y 2012 con fondos del 1% Cultural del Ministerio de Fomento y de la Junta de Andalucía, en el que con una inversión de 2,7 millones de euros se limpiaron y aseguraron sus elementos. La segunda fase incluye actuaciones de restauración de las estructuras de la plataforma de acceso y su puesta en valor de la estructura metálica, la fábrica de piedra y la inversión de la plataforma de acceso en un paseo peatonal elevado, conectado con el Parque de la Estación y con la antigua Estación de Ferrocarril.

Para ello, según ha detallado el arquitecto redactor del proyecto, se prevé la dotación de un nuevo pavimento de madera que sustituirá al actual debido a su alto grado de deterioro, de manera que se dispondrá enrasado con los raíles de ferrocarril existentes para componer un conjunto sin resaltos, a fin de optimizar las condiciones de uso del paseo peatonal.

Igualmente, para garantizar las condiciones de seguridad se sustituirán las deterioradas barandillas existentes por nuevas barandillas, que mantendrán la disposición constructiva original. Se compondrán con pilastras y pasamanos ejecutados con perfiles de acero y entrepaños constituidos por malla expandida de acero inoxidable.

El recorrido peatonal estará dotado de un sistema de iluminación constituido por luminarias LED, que se alojarán en las pilastras de las barandillas. También se dispondrá una cancela en el arranque, o encuentro, entre el cargadero y el Parque de la Estación, lo que permitirá crear un punto de control de acceso. El cargadero recuperará su color original, según el arquitecto quien ha apelado a la memoria de Manuel Falces y José Ángel Valente en la consecución del proyecto. La superficie total en la que se actuará con esta nueva fase es de 6.631,64 metros cuadrados, de los que 4.240,33 metros cuadrados se ubican en el paso elevado.

La presidenta de la APA ha augurado que la restauración del Cable Inglés dotará de un «elemento singular» al futuro Puerto-Ciudad, con proyecto aún en fase preliminar, especialmente a través de las actuaciones que se practiquen en el futuro y que conllevarán la dotación de uso al espacio del muelle que se extiende sobre el mar en la playa de las Almadrabillas.