Salud femenina

Una ginecóloga advierte: «No todas las molestias del suelo pélvico se deben a falta de fuerza»

Reducir cualquier molestia a una supuesta falta de fuerza puede llevar a realizar ejercicios que no respondan a las necesidades concretas de cada persona

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Laura Mesonero
  • Laura Mesonero
  • Laura Mesonero Ortiz (Madrid, 2002) Periodista especializada en SEO editorial y desarrollo de audiencias digitales, con experiencia en medios nacionales de referencia como La Razón (Grupo Planeta), The Objective media y ahora en OkDiario. Experta en estrategia de contenidos orientada a Google Discover y Google Search. Perfil híbrido entre redacción, análisis de datos y visión estratégica.

En los últimos años, el suelo pélvico se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la conversación sobre bienestar femenino. Cada vez son más los expertos que comparten en redes sociales recomendaciones, ejercicios y consejos para fortalecer esta zona del cuerpo, hasta el punto de que ya no resulta extraño encontrarse con vídeos que explican cómo entrenarla o qué ejercicios realizar en casa.

Esta mayor visibilidad ha contribuido a que muchas mujeres sean más conscientes de la importancia del suelo pélvico, pero también puede tener una cara menos positiva. El exceso de información disponible puede favorecer los autodiagnósticos. No todas las molestias tienen el mismo origen ni necesitan la misma respuesta y, ante cualquier problema, lo recomendable es consultar con un especialista que pueda determinar qué está ocurriendo.

Precisamente sobre esta cuestión pone el foco la doctora Antonella da Ponte Davi, ginecóloga regenerativa de Dexeus Midlife, Dexeus Mujer, que advierte de una idea que puede pasar desapercibida cuando se habla de suelo pélvico.

No todas las molestias del suelo pélvico se deben a falta de fuerza

Cuando se habla del suelo pélvico, una de las recomendaciones más habituales es trabajar la musculatura para mejorar su tono. Sin embargo, reducir cualquier molestia a una supuesta falta de fuerza puede llevar a realizar ejercicios que no respondan a las necesidades concretas de cada persona.

La doctora da Ponte Davi lo resume así: «No todas las molestias del suelo pélvico se deben a falta de fuerza».

Por este motivo, la valoración profesional adquiere especial importancia. Una misma zona corporal puede presentar problemas relacionados con circunstancias diferentes y no siempre aumentar la intensidad de los ejercicios es la solución.

El suelo pélvico también puede necesitar relajación

La tensión muscular es precisamente uno de los aspectos que pueden quedar en segundo plano cuando la conversación se centra únicamente en fortalecer. En determinados casos, trabajar de manera indiscriminada la musculatura puede no ser lo más adecuado.

La especialista insiste en que la idea debe ser abordar el cuidado del suelo pélvico desde una perspectiva individualizada. También recomienda prestar atención a las sensaciones durante cualquier práctica relacionada con esta zona.

En el caso de dispositivos destinados al bienestar íntimo, apunta que «lo primero es que utilizarlo resulte cómodo y agradable» y advierte: «No hay que soportar dolor ni forzar la introducción pensando que así hará más efecto»

La nueva tecnología que lleva la luz LED al bienestar íntimo

Esta nueva forma de entender el bienestar íntimo coincide con el auge de tecnologías asociadas principalmente a otros ámbitos, como la belleza, la recuperación física o el bienestar integral.

Entre ellas destaca la fotobiomodulación, una técnica basada en el uso de determinadas longitudes de onda de luz visible e infrarroja. El principio consiste en que esa luz interactúe con las células y pueda influir en determinados procesos biológicos. A diferencia de otros tratamientos, se plantea como un procedimiento no invasivo basado en luz de baja intensidad.

Es precisamente esta tecnología la que ha empezado a incorporarse a nuevos dispositivos destinados al bienestar íntimo femenino.

Cuatro tipos de luz y diferentes longitudes de onda

Uno de los lanzamientos que se sitúa dentro de esta tendencia es MONA™ Spectra, un nuevo dispositivo de LELO que combina estimulación física con una matriz de iluminación LED.

El modelo incorpora luz roja de entre 615 y 625 nanómetros y energía térmica y diferentes opciones de vibración.
La doctora da Ponte Davi recomienda, en cualquier caso, comenzar de forma progresiva y adaptar la intensidad a la tolerancia individual. Señala que el uso de las luces debería limitarse a 5-10 minutos, entre dos y tres veces por semana, regulando la vibración según las necesidades de cada persona.

El interés por la luz roja y la fotobiomodulación ha crecido en los últimos años en diferentes ámbitos del bienestar. Ahora, su aplicación al cuidado íntimo abre una categoría todavía emergente que combina tecnología, autocuidado y estimulación.

Más allá del lanzamiento concreto, la cuestión que plantea esta nueva generación de dispositivos va más allá de un producto: el suelo pélvico ha dejado de ser un tema del que apenas se hablaba para convertirse en una parte cada vez más visible del bienestar femenino. Y precisamente por eso, los expertos recuerdan que tener más información no significa necesariamente tener un diagnóstico: cuando aparecen molestias, la valoración de un profesional sigue siendo la mejor manera de saber qué necesita realmente cada cuerpo.