Comunidad Valenciana
ECLIPSE

‘Eclipsemanía’ en la Comunidad Valenciana: detectan intentos furtivos de acceso a parajes prohibidos

Pillada una caravana de vehículos que pretendía acceder a un paraje valenciano que sufrió un incendio forestal hace cinco días

Las fuerzas de seguridad han detectado este mismo miércoles intentos furtivos de entrada en parajes y parques naturales de la Comunidad Valenciana, incluso en los límites con Aragón, en vísperas del eclipse que este miércoles centra la atención de toda España. Algunos de esos parajes a los que han intentado acceder son tan inhóspitos y peligrosos porque han sido escenarios de incendios forestales. Esos intentos furtivos de burlar la vigilancia y la seguridad, a pesar del grave peligro que entrañan, se han producido a pesar de las prohibiciones y recomendaciones que tanto la Generalitat como el Gobierno y los ayuntamientos llevan reiterando desde los últimos días. A horas del eclipse, la tensión crece por cuanto las autoridades se esfuerzan por extremar los controles y enviar recomendaciones a la población que algunos no atienden, poniéndose en peligro a sí mismos y a quienes les acompañan.

En concreto, se ha detectado a ciudadanos entrando en Bejís, en Castellón, donde se produjo un gravísimo incendio forestal en 2022, que calcinó más de 19.000 hectáreas y donde tuvieron lugar episodios de la enorme gravedad del tren del pánico. También en Peña de Amador, un paredón rocoso y paisaje natural también situado en Bejis. En la base de Toro, una antigua base de comunicaciones abandonada y situada a unos 1.580 metros de altura, en la comarca de Los Serrano, en Valencia, pero cerca ya de los límites con Castellón.

También entre los límites de las provincias de Valencia, Castellón y la Comunidad de Aragón. En Salzadella, donde hace cinco días se declaró un incendio forestal originado por un rayo, los agentes han detectado una caravana de vehículos cuya intención, según las fuentes consultadas, era la de continuar por las pistas forestales de San José. También en La Albufera y en El Saler, donde desde la mañana de este miércoles, policías locales del Ayuntamiento de Valencia han comenzado a cortar los accesos.

La Generalitat Valenciana ha recordado que está prohibido circular por sendas forestales con cualquier tipo de vehículo, hacer deporte, acampar o hacer fuego en espacios naturales.

En la ciudad de Valencia se han movilizado más de 200 efectivos, coordinados desde el CECOPAL, según ha expresado su edil, Julia Climent. La Policía Local y los bomberos desplegarán drones y equipos de salvamento acuático para reforzar la vigilancia. También se ha reforzado la vigilancia frente a incendios forestales en la Devesa y han quedado activados desde primera hora los cañones de agua de El Saler para refrescar el bosque.

El punto de observación oficial se encuentra en La Malvarrosa, por lo que los accesos a esa zona podrán restringirse a partir de las 16:00 horas. La salida por la V-15 hacia la CV-500 quedará cortada a partir de las 18:00 horas.

En Alicante, el dispositivo está conformado por 103 agentes de la Policía Local, 35 bomberos del Servicio de Protección, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) del Ayuntamiento y 16 voluntarios de Protección Civil.

Los bomberos estarán hasta las 22:00 horas en la isla de Tabarca ante la posibilidad de que se produzca cualquier incidente. Tanto los efectivos de extinción como los de Protección Civil estarán también con sus embarcaciones en las playas de La Albufereta y El Postiguet. La vigilancia aérea se efectuará a través de drones, que recorrerán la costa, así como la Serra Grossa y el Monte Benacantil. Ambos en el casco urbano de la ciudad.

En cifras absolutas, la Comunidad Valenciana contará con un dispositivo de 15.000 efectivos entre los diferentes organismos, con más de 29 medios aéreos y 40 drones para vigilancia preventiva desde el aire.

El dispositivo incluye también más de 2.000 bomberos, tanto forestales de la Generalitat como de los consorcios de las diputaciones de Alicante, Castellón y Valencia, y 5.000 policías locales, Policía Nacional, Guardia Civil. Además de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME). A todo ello, se suman 8.000 profesionales sanitarios listos para intervenir si la situación lo requiere.