Toxoplasma gondii: el parásito que podría lograr que un humano se quite la vida
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Es cierto que suena a ciencia ficción, pero es más real de lo que nos podemos pensar. Toxoplasma gondii es un parásito realmente curioso que se parece bastante a lo que hemos visto en películas como La invasión de los ladrones de cuerpos. Eso sí, este es verdadero y está en la Tierra, no procede de ningún otro planeta.
Aunque puede parecer alarmante, la verdad es que no estamos ante un ser inventado. De hecho, hablamos de un protozoo unicelular que vive en las tripas de los gatos. Allí produce huevos en forma de células que salen de estos felinos para entrar en contacto con otros animales.
Estos huevos migran hasta encontrar nuevos huéspedes a los que parasitan. De hecho, son capaces de sobrevivir incluso en cerebros, de ahí su capacidad para influir en la consciencia de otras especies.
Estos parásitos entran en los estómagos de los gatos por medio de la comida. Ahí es donde se desarrollan, accediendo a sus tripas a través del alimento del felino. Después, si ciclo puede continuar en otros seres.
Por ejemplo, se ha descubierto que puede alcanzar los cerebros de las ratas, infectándolas. Su precisión es quirúrgica, ya que este protozoo, con una habilidad tremenda, es capaz de influenciar en el comportamiento de los animales, logrando que pierdan el miedo al olor felino inhibiendo las vías neuroquímicas de su cerebro. ¿Qué pretenden con esto? Exponer al animal a los gatos para volver a sus tripas.
¿Es la toxoplasma gondii peligrosa para los humanos?
Ahora bien, según afirman los estudios, una tercera parte de la población portamos al toxoplasma en nuestro cerebro. O sea, ¿estamos hablando de un peligro real? ¿Es posible que actúe en nuestro cerebro como lo hace en el de las ratas?
Lo cierto es que, según las investigaciones del doctor Fuller, una mujer infectada con un alto nivel de estos parásitos sufre una elevada posibilidad de tener esquizofrenia.
Los propios trabajos de este investigador han demostrado que las infecciones parasitarias están íntimamente relacionadas con el suicidio. Así que, a mayor cantidad de toxoplasmas en el cerebro, más elevada es la posibilidad de morir por suicidio, aunque las conexiones reales del estudio son bastante débiles.
No obstante, en un estudio más reciente entre más de 45.000 mujeres danesas se observó que un 54% de ellas infectadas con este parásito podrían tener tendencia a un suicidio violento. Por lo que se concluyó que nos puede volver más neuróticos. No obstante, de momento solo es coincidencia, no causal. Toca seguir investigando.
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