Suiza toma la delantera en Europa e inaugura en Italia el primer tren de vía estrecha impulsado por hidrógeno: ahorra 2.100 toneladas de CO2 cada año
Suiza ya está preparando sus vías ferroviarias para que sean terreno útil para la energía solar, y ahora también quiere sumar a la lucha contra el cambio climático a los propios trenes. Su gran objetivo es decir adiós al diésel.
Los trenes de hidrógeno ya son una realidad en Europa, pero seguían sin ser útiles en vías estrechas y en zonas más rurales. Eso ha empezado a cambiar con un nuevo modelo.
Y es que el fabricante suizo Stadler y la operadora sarda ARST han presentado un tren de hidrógeno diseñado específicamente para las vías estrechas italianas. El objetivo es reducir al año más de 2.100 toneladas de emisiones de CO2.
Cómo Suiza ha llevado los trenes de hidrógeno a las vías estrechas italianas
Lo importante de esta tecnología suiza no está en el uso de hidrógeno, ya que hay trenes en Europa que lo utilizan desde hace tiempo. El problema es que a veces estamos muy pendientes de los trenes bala y las largas distancias, pero se nos olvidan las rutas de proximidad.
El gran éxito de Stadler es conseguir que esta tecnología funcione en una red ferroviaria más estrecha de lo habitual. En Cerdeña, Calabria y Sicilia todavía existen líneas regionales con un ancho de vía de 950 milímetros.
El estándar europeo es de 1.435 milímetros, lo que cambia por completo el diseño del tren. Por ejemplo, reduce el espacio disponible, limita la carga por eje y complica la instalación de depósitos, baterías y células de combustible.
Eso ha obligado a la empresa suiza a crear un modelo desde cero, con carrocería de aluminio ultraligera y una arquitectura pensada para circular por estas líneas heredadas del siglo XIX.
Los trenes de hidrógeno empezarán a estar operativos en Cerdeña desde 2028, siempre que antes completen la certificación necesaria ante las autoridades italianas de seguridad ferroviaria.
El tren de hidrógeno que ahorrará 2.100 toneladas de CO2 en Italia al año
El proyecto de ARST incluye diez trenes encargados a Stadler dentro de un acuerdo marco firmado en 2023. Con ese paquete se pretende lograr la reducción prevista de más de 2.100 toneladas métricas de CO2 al año.
Más allá de este pedido, el objetivo final de ARST es integrar la producción de hidrógeno en su propia red mediante electrólisis alimentada por energía solar. Es decir, que el combustible nazca de energía renovable y no dependa de una cadena externa basada en combustibles fósiles.
De hecho, Italia quiere extender esta tecnología al sur del país. Stadler trabaja en nueve unidades para Ferrovie della Calabria y dos para Ferrovia Circumetnea, en Sicilia, dentro de un plan más amplio para modernizar redes regionales no electrificadas.
De momento, las primeras rutas previstas en Cerdeña conectarán el aeropuerto de Alghero con Mamuntanas, Sassari con Alghero y Sassari con Sorso. Si el calendario se cumple, los viajeros podrán ir en trenes de hidrógeno desde 2028.
Qué tipo de vagón necesita el tren de hidrógeno de Stadler
Estos trenes tienen un funcionamiento similar al de otras locomotoras con hidrógeno. Básicamente, las células de combustible convierten el hidrógeno comprimido en electricidad y esa energía alimenta las baterías de tracción que mueven el tren.
Eso sí, Stadler ha tenido que colocarlo todo de una forma distinta para adaptarse a la estrechez de la vía. En lugar de repartir los equipos en el techo, la empresa suiza ha concentrado el sistema en un vagón central llamado Power Pack.
Ahí van las células de combustible, los depósitos de hidrógeno y otros elementos necesarios para generar electricidad. Esto era fundamental para eliminar espacio en los vagones de los pasajeros y mantener las prestaciones.