Ciencia
Fricción

El ruido que hacen las zapatillas deportivas al rozar con el suelo podría ayudarnos a comprender mejor los terremotos

El chirrido de las zapatillas deportivas al rozar con el suelo, un sonido cotidiano y muchas veces incómodo, podría esconder claves relevantes para comprender fenómenos mucho más complejos como los terremotos. Este ruido, que aparece en superficies lisas como canchas o pasillos, ha despertado el interés de la ciencia por lo que revela sobre la fricción.

Un estudio publicado en Nature analizó en detalle qué ocurre cuando las suelas de goma se deslizan, logrando por primera vez explicar el origen físico de ese chirrido. Lo que parecía un fenómeno simple resultó ser un proceso dinámico y mucho más complejo de lo que se creía.

Qué provoca el chirrido de las zapatillas al deslizarse

Todo comenzó con la observación del científico de materiales Adel Djellouli, quien notó el sonido constante de las zapatillas durante un partido de baloncesto. Intrigado por ese ruido omnipresente, decidió investigarlo junto a su equipo.

En el laboratorio, los investigadores deslizaron repetidamente una zapatilla sobre una superficie de vidrio, registrando tanto el sonido como el comportamiento del material con micrófonos y cámaras de alta velocidad.

A partir de estos experimentos, comprobaron que la goma no se mueve como un bloque uniforme. En lugar de eso, el contacto con el suelo se organiza en pequeños frentes rápidos, descritos como «pulsos de deslizamiento», que se adhieren y se liberan miles de veces por segundo.

Esa repetición genera vibraciones cuya frecuencia coincide con el sonido agudo del chirrido. En otras palabras, el ruido no es casual: es el resultado directo de cómo la suela se deforma y ondula a gran velocidad.

Chispas, diseño de suelas y un fenómeno más complejo de lo esperado

Durante algunos ensayos, los investigadores detectaron pequeños destellos provocados por la fricción, descritos como relámpagos en miniatura. Esto indica que, además del roce mecánico, el sistema también acumula energía eléctrica que en ciertos casos puede influir en el comportamiento del deslizamiento.

Según explicó Djellouli, el chirrido surge porque la suela «se ondula» generando arrugas que se desplazan rápidamente. Esa dinámica repetitiva es la que produce el sonido característico que se escucha en cada paso o giro.

El diseño de las suelas también juega un papel clave. Cuando los científicos probaron bloques de goma completamente lisos, observaron ondulaciones desordenadas, pero no detectaron chirridos. En cambio, los patrones de crestas ayudan a organizar esos movimientos y generan un sonido claro.

Este hallazgo conecta con investigaciones previas sobre fricción, aunque en este caso se analizaron velocidades mucho más altas. Por primera vez, se logró vincular directamente estos pulsos rápidos con el ruido que producen las zapatillas.

Por qué este descubrimiento puede ayudar a entender los terremotos

Más allá de lo cotidiano, estos resultados podrían tener aplicaciones importantes en otros campos. La fricción es un fenómeno complejo y difícil de predecir, pero entender mejor su comportamiento podría aportar nuevas herramientas para la ciencia.

Uno de los posibles usos es el estudio de cómo se deslizan y rechinan las placas tectónicas durante los terremotos. Los mismos principios físicos que generan el chirrido en una zapatilla podrían ayudar a explicar procesos similares a gran escala.

Además, este conocimiento podría aplicarse para reducir el desgaste de materiales o mejorar la eficiencia energética en sistemas donde la fricción juega un papel clave.

Aunque el estudio no propone una solución inmediata para eliminar el ruido, sí abre la puerta a nuevos diseños. Por ejemplo, modificar el grosor de la goma podría cambiar la frecuencia del sonido, incluso llevándolo a un rango inaudible.

En el futuro, esto permitiría crear zapatillas que mantengan su agarre sin generar ese chirrido tan característico, o incluso diseñarlas para producirlo solo cuando se desee.