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Parece insólito pero los astrónomos lo confirman: un rarísimo objeto de 5 cms impactó sobre la Luna en diciembre

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

La Luna es uno de los cuerpos celestes más observados, lo que explica que cualquier fenómeno, por pequeño que sea, se examine con detalle y quede registrado por la comunidad científica.

En este caso, se registró el impacto de un objeto sobre la superficie lunar durante el mes de diciembre. Para un observador poco atento podría resultar imperceptible, pero los astrónomos lograron identificarlo como un evento relevante y poco habitual.

Astrónomos confirman el impacto de un objeto sobre la Luna en diciembre

El suceso ocurrió el 12 de diciembre a las 03:09 UTC. Andrew Marshall-Lee, estudiante de doctorado en astrofísica, observaba la cara no iluminada de la Luna cuando detectó el destello en tiempo real mientras trabajaba con el Telescopio Robótico de Armagh, operado por el Observatorio y Planetario de Armagh.

Lo más curioso es que no se trató de una revisión posterior ni de una imagen rescatada horas después. El observador estaba frente a la pantalla en el instante exacto. El centro confirmó más tarde que se trata de la primera grabación en vídeo de un impacto lunar realizada desde Irlanda del Norte y uno de los pocos registros documentados en el Reino Unido.

El objeto responsable del impacto tenía, según las estimaciones, entre tres y cinco centímetros de diámetro, un tamaño similar al de una pelota de golf. A pesar de sus dimensiones, viajaba a una velocidad cercana a los 35 kilómetros por segundo.

A ese ritmo, la energía liberada resulta suficiente para vaporizar de forma instantánea el material lunar y generar un breve fogonazo visible desde nuestro planeta.

El destello se produjo en la cara oculta de la Luna, en una zona próxima al cráter Langrenus, aunque los científicos continúan afinando la localización exacta. La observación coincidió, además, con el pico de la lluvia de meteoros Gemínidas, uno de los periodos con mayor actividad de pequeños fragmentos espaciales.

La Luna carece de atmósfera, y ese detalle marca la diferencia, pues nada frena la caída de estos objetos ni los desintegra antes del impacto. Por eso, incluso cuerpos diminutos provocan choques violentos y destellos que, en condiciones muy concretas, pueden detectarse desde la Tierra.

Por qué estos impactos en la Luna resultan tan importantes para la ciencia

Aunque los impactos lunares ocurren con relativa frecuencia, verlos resulta excepcional. La mayoría pasan desapercibidos y sólo se identifican cuando dejan nuevos cráteres detectados por sondas orbitales. En este caso, la combinación de vigilancia constante y coincidencia temporal permitió captarlo en directo.

Gran parte de estos fragmentos procede de restos asociados al asteroide 3200 Faetón, origen de las Gemínidas. En la Tierra, estos restos se desintegran al entrar en la atmósfera. En la Luna, impactan sin obstáculos y dejan huellas que permanecen durante millones de años.

Para comprender mejor cuántos de estos objetos circulan cerca de nuestro entorno, proyectos como NELIOTA, financiado por la Agencia Espacial Europea, monitorizan de forma sistemática la superficie lunar desde Grecia. Sus cámaras de alta velocidad permiten detectar destellos muy débiles y aportar datos clave sobre la frecuencia real de estos impactos.

Este pequeño objeto, casi insignificante en tamaño, es un ejemplo de que la Luna sigue expuesta a un entorno dinámico y nada tranquilo, que los astrónomos monitorizan de forma constante.