Ciencia

La NASA no da crédito: ha escuchado 1.319 terremotos en Marte y descubre bajo la superficie un sistema oculto de conductos y depósitos de 14 kilómetros de grosor

Sistema de conductos de Marte. Imagen generada con IA.
Sistema de conductos de Marte. Imagen generada con IA.
Aitana Pascual
  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Marte sigue desvelando secretos años después de que la misión InSight de la NASA dejara de operar en el planeta rojo. El análisis de los 1.319 terremotos  registrados por su sismómetro ha permitido a un equipo internacional identificar evidencias de la existencia de una inmensa estructura subterránea formada por antiguos conductos y depósitos de magma de hasta 14 kilómetros de espesor. Este hallazgo cambia la visión que los científicos tenían sobre la evolución geológica del planeta rojo y abre nuevas posibilidades sobre su pasado, su potencial habitabilidad e incluso los recursos que podría albergar.

Un Marte mucho más activo

La misión InSight, que aterrizó en Marte en 2018, fue la primera en instalar un sismómetro directamente sobre la superficie marciana. Durante cuatro años registró 1.319 marsquakes o terremotos marcianos, proporcionando una cantidad de información sin precedentes sobre el interior del planeta. Los datos han permitido conocer el tamaño del núcleo, el grosor de la corteza y la composición del manto del planeta rojo.

Ahora, un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Oxford, publicado en Nature Astronomy, ha reinterpretado esas señales sísmicas para explicar una misteriosa capa situada a unos 24 kilómetros de profundidad. En lugar de tratarse simplemente de un cambio entre distintos tipos de roca, los científicos concluyen que corresponde a enormes sistemas de magma que permanecieron activos durante millones de años.

Conductos gigantes bajo la superficie

Los investigadores sostienen que estos sistemas estaban formados por grandes cámaras y conductos interconectados donde el magma ascendía, se enfriaba y se diferenciaba químicamente. El residuo de ese proceso habría generado una capa de aproximadamente 14 kilómetros de grosor, formada por materiales muy densos y ricos en hierro y magnesio, mientras que los materiales más ligeros ascendían hacia niveles superiores de la corteza.

Lo más sorprendente es que esta estructura podría extenderse durante cientos o incluso miles de kilómetros bajo el hemisferio norte marciano. Hasta ahora se pensaba que un planeta sin placas tectónicas, como Marte, difícilmente podía desarrollar sistemas magmáticos tan complejos, algo habitual únicamente en la Tierra.

Los datos del InSight siguen asombrando

Aunque la misión InSight finalizó en 2022 tras quedar cubierta por el polvo marciano, su legado científico continúa creciendo. En los últimos años, los investigadores también han utilizado sus registros para identificar restos de antiguos impactos gigantes en el manto de Marte y estudiar posibles reservas de agua líquida bajo la superficie. Cada nuevo análisis demuestra que la información recopilada por el módulo todavía guarda respuestas sobre la historia del planeta.

Este nuevo trabajo confirma que Marte conserva en su interior un auténtico archivo geológico de miles de millones de años, ofreciendo pistas fundamentales para comprender no solo la evolución del planeta rojo, sino también la formación de otros mundos rocosos del Sistema Solar.

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