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La NASA está detrás de una estudiante que ha desarrollado un sistema para impulsar naves espaciales sin combustible

Artemis II
El cohete SLS y la nave espacial Orión. (NASA)
Gemma Meca
  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Una estudiante ha desarrollado un sistema para impulsar naves espaciales sin combustible que puede cambiarlo todo, la NASA está detrás de ella. Las nuevas generaciones serán las encargadas de embarcase en una carrera espacial que no puede tener límites. Nos encontramos en el punto álgido de la exploración del universo, son muchos los que parece que conocen la forma de llegar hasta lo más alto prescindiendo de lo que hasta ahora era un riesgo y una necesidad.

Esos tanques de combustible que estallaron bajo la mirada de millones de personas en todo el mundo con el desastre del Challenger, podrían pasar a la historia en breve. La realidad es que este es uno de los inconvenientes que impide al ser humano salir del planeta con seguridad y regresar a él, pero también es uno de los que realmente se convierte en un desafío a la hora de viajar lejos. La dependencia a un combustible terrestre es algo que preocupa a los expertos. La NASA no duda en buscar alternativas hasta en los proyectos de los más jóvenes.

Está detrás la NASA de una estudiante

Una joven estudiante ha desarrollado un sistema que puede darnos aquello que queremos y más. Un viaje lejano y seguro, algo impensable en estos días en los que se habla de llegar a un planeta lejano. Sin poder empezar a crear algunos sistemas que pueden acabar siendo los que nos acompañarán en breve.

Los expertos de la NASA no dudan en darnos algunos detalles que hasta la fecha no sabíamos. Es momento de apostar claramente por un cambio de tendencia que puede ser la definitiva, en busca de un combustible que sea de lo más eficaz y rentable para poder llegar lo más lejos posible.

El ser humano sigue dependiendo de los combustibles fósiles y de una electricidad que en el espacio es más complicado de generar. Si en la Tierra tenemos problemas a la hora de hacer cualquier recorrido con la energía disponible sin la opción de repostar se hace un camino complicado.

El proyecto de una joven estudiante puede cambiar por completo la manera de ver los viajes espaciales. Impulsar naves espaciales sin combustible es algo que podremos poner en práctica con la ayuda de una serie de elementos que pueden ser esenciales.

Un sistema para impulsar naves espaciales sin combustible

La necesidad de usar un sistema de combustible que nos ayude a impulsar estas naves espaciales puede ser esencial. Sobre todo, para hacer un recorrido largo en este viaje que podría dejarnos con unos registros que pueden ser claves en estos días que están a punto de llegar.

Los expertos de Fascompany explican que: «Recuerda el nombre, porque puede que lo vuelvas a ver: Aisha Mustafa, una estudiante de física egipcia de 19 años, patentó un nuevo tipo de sistema de propulsión para naves espaciales que utiliza física cuántica de vanguardia en lugar de propulsores. Primero, un poco de antecedentes: uno de los extraños hechos cuánticos en el trabajo en la idea del motor de Mustafa es que no existe tal cosa como un vacío, desprovisto de partículas, ondas y energía. En cambio, los espacios supuestamente vacíos del universo están llenos de un mar agitado de partículas y antipartículas que aparecen en la existencia, y luego se aniquilan entre sí en un espacio de tiempo tan corto que no puedes detectarlas fácilmente».

Siguiendo con la misma explicación: «Mustafa inventó una forma de aprovechar este efecto cuántico a través de lo que se conoce como el efecto dinámico de Casimir. Esto utiliza una cavidad de «espejo móvil», donde dos placas muy reflectantes muy planas se mantienen juntas, y luego se mueven ligeramente para interactuar con el mar de partículas cuánticas. Es horriblemente técnico, pero el resultado final es que el uso de Mustafa de placas de silicio con forma similares a las utilizadas en las células de energía solar da como resultado una fuerza neta. Una fuerza, por supuesto, significa un empuje o un tirón y en el espacio esto equivale a una unidad o motor. En términos de propulsión espacial, esto es increíble. La mayoría de las formas de naves espaciales se basan en el principio del cohete para funcionar: parte del combustible se hace energético y luego se expulsa de un motor, empujando el cohete hacia adelante. Es difícil hacerlo bien, particularmente en la Tierra, por lo que no deberíamos sorprendernos de que el reciente lanzamiento de SpaceX se detuviera en el momento crítico debido a un problema con uno de sus motores de cohetes químicos. Para las maniobras en el espacio, se utilizan muchos tipos diferentes de cohetes, pero incluso los exóticos como los accionamientos de iones (que se muestran en una imagen de la NASA anterior) necesitan combustible. La única unidad espacial que no implica transportar combustible y sistemas complejos en órbita es una vela solar. Y el invento de Mustafa puede, rudimentariamente, compararse con una vela solar… porque no necesita «combustible» como tal, y ejerce solo el más pequeño empuje en comparación con las llamas atronos de los cohetes de SpaceX. Su potencial es enorme, debido a su simplicidad mecánica y fiabilidad, podría hacer que la propulsión satelital sea más ligera, más barata y, por lo tanto, reducir indirectamente el costo de las misiones espaciales de todo tipo».

 

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