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Nadie lo esperaba pero buscaban un barco naufragado y lo que descubrieron fueron más de mil nidos de peces bajo un iceberg

Nido de peces
Antártida.
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Durante una expedición al mar de Weddell, en la Antártida, los investigadores que buscaban el barco HMS Endurance (hundido en 1915) encontraron patrones geométricos formados por cientos de nidos de peces en el fondo marino. Anteriormente, esta zona estaba oculta por la plataforma de hielo Larsen C, pero, tras el desprendimiento del iceberg A68 en 2017, los investigadores pudieron acceder a la misma. Sin embargo, no fue tarea sencilla: «El hielo marino, en particular, supuso un desafío, ya que había una acumulación de hielo en esa zona. Nos dirigíamos directamente hacia él, sorteando icebergs a nuestro paso», comentó Michelle Taylor, investigadora de la Universidad de Essex.

El hallazgo reveló más de 1.000 madrigueras circulares, organizadas en distintos diseños en el sedimento. Tras revisar las imágenes, los investigadores identificaron peces y larvas dentro de los nidos, formados por ejemplares de atún aleta amarilla, una especie conocida como atún blanco. Los nidos seguían una serie de patrones organizativos (superpuestos, dispuestos en forma de media luna, alineados regularmente, distribuidos en óvalos o en forma de «U» y aislados), siendo los racimos la formación más común, que representan aproximadamente el 42% del total. Esta disposición, según explican, funciona como defensa colectiva.

Más de 1.000 nidos de peces ocultos bajo el hielo en la Antártida

En 2019, mediante el uso del vehículo remoto Lassie, los investigadores lograron identificar más de 1.000 cavidades circulares en el sedimento, habitadas por la especie Lindbergichthys nudifrons, conocida como albacora o cazón de roca. El hallazgo se produjo durante la búsqueda del Endurance y permitió descubrir una colonia de peces única bajo el hielo antártico, formada por miles de nidos con un alto valor ecológico. Estas estructuras aparecían organizadas en patrones geométricos complejos, como medias lunas, óvalos, formas en «U» y también en disposiciones aisladas.

Los machos de atún blanco se encargan de proteger los nidos durante aproximadamente cuatro meses, vigilando los huevos frente a posibles amenazas. Por su parte, los nidos aislados suelen pertenecer a ejemplares más grandes, con mayor capacidad de defensa individual. Las imágenes también mostraron larvas en el interior de los nidos, lo que refuerza la idea de que este comportamiento responde a la llamada «teoría del rebaño egoísta», según la cual los individuos se agrupan para reducir el riesgo frente a depredadores.

Estas conductas ya se habían observado en otras especies de la zona, como el pez de hielo, lo que sugiere la existencia de un ecosistema mucho más complejo de lo que se pensaba. Además, los resultados respaldan la propuesta de crear un Área Marina Protegida en el mar de Weddell. Aunque la expedición no logró localizar el Endurance (descubierto finalmente en 2022), el hallazgo de estos nidos supone un avance importante en el conocimiento de la biodiversidad antártica.

Iceberg A68

Las zonas costeras de la Antártida están formadas por plataformas de hielo flotantes que actúan como una barrera natural, frenando el avance de los glaciares hacia el océano. Cuando estas plataformas se debilitan o desaparecen, los glaciares aceleran su desplazamiento, lo que contribuye al aumento del nivel del mar. Una de las más importantes es la Plataforma Larsen, situada en el este del continente, que debido a su enorme extensión se divide en varias secciones: Larsen A, B, C y D. En 2017, buena de Larsen C se desprendió, dando lugar al iceberg A68, que llegó a alcanzar 5.800 kilómetros cuadrados.

«El gigantesco iceberg que se separó de la barrera Larsen C de la Antártida el 12 de julio de 2017 se encuentra en estos momentos en aguas abiertas del Atlántico Sur, cerca de las islas Orcadas del Sur, a unos 1.050 km del lugar dónde se originó. Tras perder dos fragmentos, esta colosal montaña de hielo es algo menor de lo que era al principio y, ahora que se encuentra en aguas más turbulentas, podría seguir desintegrándose.

En el momento de separarse, A-68 tenía aproximadamente el doble del tamaño de Luxemburgo, por lo que constituyó uno de los mayores icebergs jamás registrados y cambió el perfil de la península Antártica para siempre. No obstante, a pesar de su tamaño, es sumamente delgado, con tan solo un par de cientos de metros de espesor», explica la Agencia Espacial Europea.

HMS Endurance

En 2024, un escaneo en 3D sacó a la luz detalles inéditos del pecio del HMS Endurance, el barco del explorador Ernest Shackleton. Las imágenes, difundidas en el marco de un documental de National Geographic, muestran el buque prácticamente intacto a 3.008 metros de profundidad en el mar de Weddell, como si el tiempo se hubiera detenido. En la cubierta aún pueden verse objetos originales de la tripulación, como placas, una bota (posiblemente perteneciente a Frank Wild) y una pistola de bengalas.

El Endurance se hundió en 1915 tras quedar atrapado y aplastado por el hielo antártico durante la expedición de Shackleton, que pretendía cruzar el continente. A pesar del desastre, el explorador británico navegar hasta Georgia del Sur para pedir ayuda y salvar a toda su tripulación.

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