Emergencia

Honda preocupación en Venezuela por la rotura de un embalse: miles de personas buscan agua en el noreste del país

Crisis hídirca. Foto: Freepik
Crisis hídirca. Foto: Freepik
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

La costa septentrional de Venezuela afronta una de sus peores pesadillas, ya que una grave avería en un embalse del noreste del país mantiene en vilo a múltiples comunidades de la región. El descontento social y la incertidumbre aumentan a medida que pasan las semanas sin que el grifo devuelva la normalidad a los hogares de esta zona costera.

La delegación de la Unión Europea en la nación caribeña, como respuesta a la gravedad de este escenario, anunció una donación de 150.000 euros. Esta inyección de fondos busca ayudar a la Cruz Roja local para que asista con recursos de potabilización a la población civil. Alrededor de 18.000 ciudadanos se beneficiarán de este programa de auxilio internacional en un territorio que se encuentra sumido en la escasez.

¿Qué originó el colapso del suministro hídrico en Sucre y Nueva Esparta?

El origen del desastre se halla en un fallo estructural del túnel de trasvase del embalse de Turimiquire, una presa que abastece a una parte sustancial del territorio nororiental. Un movimiento telúrico, cuya fecha exacta las autoridades no han precisado, provocó un derrumbe en la infraestructura de este sistema de distribución a finales de febrero.

El colapso obligó a decretar la emergencia en el estado Sucre y afectó con dureza a municipios como Bolívar, Cruz Salmerón Acosta y la capital, Cumaná, además de extenderse a la vecina Isla de Margarita.

A raíz de este corte definitivo del servicio, miles de personas carecen de agua en sus viviendas y se ven forzadas a realizar trayectos diarios extenuantes para recolectar el recurso, según información compartida por Tal Cual.

La rotura del túnel del embalse incomunicó de manera temporal a ocho operarios que realizaban labores de mantenimiento en el interior de la obra, a quienes rescataron a finales de marzo. Quienes habitan en las zonas afectadas acuden a ríos, camiones cisterna y tomas improvisadas en plena calle para cocinar, lavar la ropa y mantener unos mínimos de salubridad en sus hogares.

El impacto económico de la sequía y la búsqueda extrema de alternativas

El sector comercial de Cumaná acumula pérdidas que los analistas tasan en 16 millones de euros, con una inactividad comercial que alcanza el 40 % de los establecimientos de la ciudad. Muchas pescaderías y conserveras de pescado no pueden procesar su mercancía por la falta de recursos, mientras las escuelas suspenden las clases presenciales.

Para subsistir en un entorno tan hostil, la inventiva de la población se ha agudizado de forma desesperada. En la península de Araya, los vecinos cavan pozos artesanales en la tierra, mientras que en Cumaná es habitual ver a ciudadanos que acarrean desde garrafas de plástico a tuberías rotas en las carreteras.

«A diario hay que estar consiguiendo el agua, venir para estas zonas», relata su experiencia diaria ante la crisis Ronald Maíz, un transportista de la zona, según lo citado por el medio local venezolano Confirmado. El afectado añade que prefiere adquirir botellas de consumo comercial por un valor cercano a un dólar, pues el consumo directo de estas tomas públicas le causó dolencias digestivas severas en el pasado.

Una infraestructura lastrada por el deterioro del tiempo

La magnitud de la crisis actual no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una problemática de largo recorrido. De acuerdo con los análisis técnicos publicados en el espacio académico de Debates IESA, la represa de Turimiquire arrastra filtraciones de gravedad desde el año 1990.

Pese a que el Estado venezolano desembolsó unos cincuenta millones de euros en ocho proyectos de reparación a lo largo de las últimas décadas, los parches aplicados bajo la superficie del agua no solucionaron la raíz del daño en la presa de Las Canaletas.

En el informe mencionado, el ingeniero Rafael Guevara Briceño, experto en el área hidráulica, apunta que las fugas históricas en esta estructura llegaron a rozar los 9.000 litros por segundo. La solución, según este especialista, requiere un vaciado controlado de la presa para ejecutar obras en seco, una maniobra que obligaría a activar desalinizadoras y optimizar conexiones submarinas para no dejar desértica a la Isla de Margarita durante el proceso.

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