Hallan en una mina a 200 km al sur del Círculo Polar Ártico un diamante amarillo de 2.000 millones de años de antigüedad y 158 quilates
El diamante, de casi 200 quilates, ha sido descubierto en Canadá
Adiós a la Tierra tal y como la conocemos: los científicos avisan del drástico cambio que llega
Conmoción entre los científicos: perforan la corteza oceánica a 2.500 metros y descubren estos extraños seres vivos
La ciencia española sigue de enhorabuena: en Cádiz ya producen hidrógeno a partir de bacterias y residuos diésel
La minería de diamantes es una de las industrias más complicadas del mundo. Minar y minar por horas para a veces no encontrar nada de valor que haya hecho que el día sea de provecho. Sin embargo, a veces se producen descubrimientos que cambian la industria para siempre. Esto es lo que ha pasado en Canadá con la extracción de un diamante amarillo de 158 quilates.
La gema fue encontrada el pasado mes de marzo en la mina Diavik en Canadá y su origen data de hace más de dos mil millones de años. Su rareza —además del tamaño— reside en el color del diamante; menos del 1% de los diamantes extraídos en Diavik son amarillos. Para una pieza de esta rareza es muy complicado estimar su valor. Sin embargo, en el 2018 se extrajo en Estados Unidos un diamante de 552 quilates valorado en decenas de millones de dólares, por lo que, siendo un diamante de 158 pero amarillo, podríamos estar hablando de un precio entre 10 y 30 millones de dólares.
El director de operaciones de Diavik, Matt Breen, describió la gema como un «milagro de la naturaleza», destacando que su extracción es también un reconocimiento al esfuerzo de los trabajadores que operan en un entorno subártico extremadamente hostil. La mina, ubicada a unos 200 kilómetros al sur del Círculo Polar Ártico, ha sido durante más de dos décadas un referente mundial en ingeniería minera, gracias a su capacidad para operar bajo temperaturas extremas y en condiciones de aislamiento geográfico.
La mina de Diavik cerró el pasado 24 de marzo de 2026, marcando así el final de una de las mejores eras de la industria del diamante en Canadá. El diamante amarillo de 158 quilates se convierte así en el último gran tesoro extraído de esta mina, cerrando la historia de ésta con un hallazgo histórico que se recordará por mucho tiempo en la industria geológica de todo el mundo.