Gustavo Salazar: «Un dolor pélvico no tiene que ser incapacitante, hay solución»
Gustavo Salazar es experto en cirugía ginecológica ultra mínimamente invasiva
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Cada año, millones de mujeres se enfrentan a patologías ginecológicas —miomas, endometriosis, prolapsos o cáncer— que condicionan su calidad de vida y, en muchos casos, su fertilidad. En esta entrevista, el ginecólogo Gustavo Salazar, referente europeo en cirugía ginecológica ultra mínimamente invasiva, subraya un cambio de paradigma: hoy es posible tratar enfermedades complejas con técnicas mucho más precisas, conservadoras y seguras, evitando cirugías agresivas innecesarias.
La cirugía laparoscópica y robótica, explica, permite intervenir a través de incisiones milimétricas con visión ampliada y control absoluto del sangrado, lo que se traduce en menos dolor, menos complicaciones y una recuperación notablemente más rápida. La evidencia científica respalda este enfoque. Estudios publicados en The Lancet y The New England Journal of Medicine muestran que la cirugía mínimamente invasiva reduce el riesgo de infección, acorta la estancia hospitalaria y mejora los resultados funcionales frente a la cirugía abierta, incluso en intervenciones complejas.
Uno de los mensajes clave de Gustavo Salazar es la conservación del útero y los ovarios siempre que sea posible. Mantenerlos reduce el riesgo de menopausia precoz y de complicaciones metabólicas y cardiovasculares asociadas, tal como avalan investigaciones de JAMA y Human Reproduction.
En el caso de los miomas, Salazar recuerda que la transformación maligna es excepcional y que sólo los miomas sintomáticos —dolor, sangrado, crecimiento acelerado— requieren intervención, siendo la radiofrecuencia una alternativa eficaz y ambulatoria en casos seleccionados.
Especial atención merece la endometriosis, una enfermedad inflamatoria crónica que afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad fértil, según la Organización Mundial de la Salud. Dolor menstrual incapacitante, dolor en las relaciones sexuales o infertilidad no deben normalizarse; un diagnóstico precoz es clave para evitar adherencias severas. Aunque su cirugía es una de las más complejas de la ginecología, la experiencia del cirujano marca la diferencia, y los avances con láser y técnicas de preservación orgánica están demostrando mejoras significativas en dolor y fertilidad, como recogen Fertility and Sterility y BMJ.
El mensaje final es claro y contundente: el dolor no es normal y la medicina actual ofrece soluciones cada vez más precisas y humanas. Escuchar al cuerpo y acudir a tiempo al especialista puede cambiar radicalmente el pronóstico y la vida de muchas mujeres.
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