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Los geólogos no encuentran explicación: un lago en Canadá se seca y sus aguas ‘viajan’ 10 km en pocos meses

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

El paisaje de un lago de Quebec ha sufrido una transformación tan radical como imprevista que confunde a la comunidad científica y a los habitantes locales. Lo que antes era el Lac Rouge, un espejo de agua de tres kilómetros cuadrados, hoy es una planicie seca, cubierta de lodo y peces muertos.

Según los datos recopilados por el observatorio terrestre de la NASA, este cuerpo de agua desapareció de forma abrupta durante la primavera de 2025. El suceso implicó la pérdida de recursos hídricos, como también la generación de un nuevo canal que atravesó el bosque.

Dentro del territorio ancestral de la nación Cree de Waswanipi, los cazadores y pescadores de la zona fueron quienes dieron la voz de alarma al encontrar una carretera arrasada por el agua. La magnitud del evento es tal que expertos internacionales, consultados The Guardian, admiten no haber presenciado jamás un fenómeno similar en lagos naturales no glaciares.

El misterio del lago en Canadá que desapareció de un día para otro

El Lac Rouge drenó la totalidad de su caudal tras sufrir una rotura en su orilla oriental, lo que provocó que las aguas recorrieran 10 km monte a través hasta alcanzar el lago Doda.

Este fenómeno, que la NASA sitúa entre finales de abril y mediados de mayo de 2025, no siguió los cauces habituales de desagüe, sino que el torrente abrió una ruta nueva por el bosque. Los geólogos sospechan que una combinación de deshielo acelerado, lluvias intensas y la degradación del suelo por incendios forestales previos fraguó el colapso de la estructura.

La magnitud del evento es increíble incluso para los especialistas en hidrología. Diana Vieira, científica del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, según The Guardian, confirmó que nunca antes se había documentado un flujo de salida de estas características en un lago natural no glaciar.

Lac Rouge – captura de la NASA

Los incendios que asolaron la zona en Canadá en 2019 y 2023 eliminaron la vegetación madura que actuaba como un anclaje natural para el lodo y la arena. Sin esta protección, el suelo se vuelve impermeable y propenso a la erosión. Asimismo, el deshielo de 2025, mucho más veloz de lo normal, ejerció una presión insoportable sobre unas riberas ya debilitadas por la falta de árboles.

Manoel Dixon, un cazador local de la comunidad de Waswanipi, relata que tras una cena familiar recibió el aviso de que el lago «había desaparecido». Al llegar al lugar, solo halló un desierto de barro donde antes pescaba truchas. El impacto en el hábitat es incalculable para especies como el esturión o el alce. Los líderes indígenas exigen respuestas sobre si la actividad forestal y la tala indiscriminada han acelerado este proceso natural.

¿Este suceso se podría repetir?

La posibilidad de que este fenómeno ocurra en otros puntos es grande, sobre todo en zonas donde el suelo tiene características idénticas. El caso del Lac Rouge muestra la debilidad que viven hoy los terrenos boreales.

Aunque las autoridades de Quebec insisten en que fue un hecho natural, voces como la de Younes Alila, experto de la Universidad de Columbia Británica, sostienen lo contrario. Según este hidrólogo «cualquier perturbación en la tierra (incendio forestal, tala rasa, tala, lo que sea…) hace que el nivel freático suba a mayor altura”.

«El suelo empapado pierde fuerza», apuntó Alila. “El suelo comienza a romperse. ¿Pero dónde se romperá primero? En las orillas de lagos y en las  orillas de ríos.”

La NASA mantiene su satélite Landsat 9 activo para vigilar masas de agua que estén cerca de zonas calcinadas por el fuego.