Ciencia
Terremoto Venezuela

Geólogos lo confirman: el terremoto venezolano, de 7.5, liberó energía comparable a unas “260 bombas nucleares”

Este 24 de junio, la zona norte de Venezuela fue víctima de la sacudida provocada por un terremoto de magnitud 7.5 que ha dejado centenares de muertos y miles de heridos y desaparecidos. Este terremoto respondió a un movimiento de las placas del Caribe y la placa Sudamericana, que afectó al sistema de fallas sismogénicas del norte de Venezuela.

Muchas de las imágenes del resultado de la catástrofe que han salido han sido comparadas con escenarios propios de una guerra, por la devastación que ha provocado el terremoto. Su comparación no es una exageración; el geólogo Eduardo Malagino ha comparado la energía liberada por el sismo con la de 260 bombas atómicas como la de Hiroshima.

El cálculo detrás de la afirmación

Para poder entender esta comparación, tenemos que conocer el sistema que usan los sismólogos para medir los terremotos. La escala de Gutenberg-Richter es la que se usa para medir estos fenómenos. Según esta escala, cada incremento de 1 grado de magnitud no equivale a que el sismo es un poco más fuerte; significa que libera aproximadamente 32 veces más energía. En el caso de un incremento de dos grados, la energía se multiplica por 1.000.

La energía de un sismo como el de Venezuela de 7.5 libera aproximadamente 1.12 x 10¹⁶ joules de energía. Esta multiplicación equivale a 2.700 kilotones de TNT.

La bomba atómica liberada sobre la ciudad de Hiroshima en la Segunda Guerra Mundial liberó una energía de 15 kilotones de TNT. Al hacer la división entre energía, el resultado matemático oscila entre las 180 y 260 bombas atómicas.

Haciendo el cálculo, podemos ver que la energía liberada por una bomba atómica como la de Hiroshima equivale a la energía liberada por un sismo de magnitud 5.5.

¿Por qué los daños no son equivalentes?

Aunque la energía pura liberada sea equivalente, debemos tener en cuenta dos puntos para entender por qué no ha generado la destrucción que generarían 260 bombas atómicas.