Geología

Conmoción entre los geólogos: encuentran 3 km bajo el hielo de la Antártida una estructura geológica procedente del supercontinente Gondwana

Hielo, antártica, Gondwana
Grieta en el hielo antártico que deja al descubierto una formación geológica en abanico de tonos ocres y rojizos.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Un equipo internacional de geólogos ha identificado una gigantesca estructura geológica oculta bajo el hielo de la Antártida Oriental, a unos tres kilómetros de profundidad. La formación, bautizada como Provincia de Cuencas en Abanico de la Antártida Oriental (EAFBP), tiene dimensiones semicontinentales y converge en un punto situado cerca del Polo Sur.

El hallazgo, publicado en la revista Nature Geoscience, aporta la evidencia geofísica más directa hasta la fecha sobre los mecanismos que desencadenaron la fragmentación del supercontinente Gondwana.

El estudio lo firman Egidio Armadillo, Daniele Rizzello, Pietro Balbi, Alessandro Ghirotto y otros investigadores de universidades e institutos europeos, junto a Martin Siegert.

Los científicos identificaron 30 cuencas subglaciales con forma de V que se extienden radialmente desde un punto pivote situado a 86,4° de latitud sur. La estructura se extiende desde la bahía de Prydz hasta las Montañas Transantárticas, una distancia de más de 1.500 kilómetros en sus cuencas principales.

Cómo es la estructura en abanico hallada bajo el hielo de la Antártida y qué revela sobre Gondwana

La Antártida Oriental cubre más del 99% de su superficie con hielo, lo que impide el acceso directo al lecho rocoso. Los investigadores utilizaron datos de sondeo de eco de radio y análisis gravimétrico y sísmico para mapear la topografía subglacial con un nivel de detalle sin precedentes. Los datos confirmaron que las 30 cuencas identificadas forman un patrón radial coherente a escala continental, como un abanico que se abre desde un punto pivote cerca del Polo Sur.

El equipo propone que esta estructura se formó por extensión rotacional intraplaca antes de la ruptura de Gondwana, el supercontinente que existió entre el Neoproterozoico y el Jurásico y del que se derivaron Sudamérica, África, la Antártida, Australia, Arabia e India.

El proceso habría tenido tres consecuencias a escala continental: hacia el oeste, generó la compresión que elevó las Montañas Gamburtsev; hacia el este, rotó las Montañas Transantárticas unos 20 grados en sentido horario; y hacia el norte, creó la línea de debilidad litosférica que controló la separación entre la Antártida y Australia.

Los investigadores señalan que la estructura también habría influido en el desarrollo posterior de la capa de hielo de la Antártida Oriental, que nucleó hace unos 34 millones de años. Las cuencas subglaciales controlan hoy la localización de los principales glaciares de salida del continente, como el glaciar Totten, el Denman y el Amery, lo que implica que procesos geológicos iniciados hace unos 150 millones de años condicionan directamente la dinámica del hielo antártico en la actualidad.

Qué implica este hallazgo para entender la tectónica de placas y el futuro del hielo antártico

La región identificada como EAFBP alberga aproximadamente la mitad de la capa de hielo de la Antártida Oriental, con un equivalente en nivel del mar de 28 metros. El estudio señala que las cuencas subglaciales, al encontrarse en algunos puntos por debajo del nivel del mar moderno, pueden aumentar la sensibilidad y vulnerabilidad de la capa de hielo ante el calentamiento global. La geometría tectónica heredada de Gondwana influye, por tanto, en los modelos de proyección del nivel del mar.

Desde el punto de vista de la tectónica de placas, el hallazgo obliga a revisar las reconstrucciones del encaje entre Australia y la Antártida, ya que algunos modelos actuales presentan solapamientos anómalos de corteza continental que este nuevo marco geológico podría explicar.

Los investigadores también apuntan que la extensión rotacional detectada en la Antártida no tiene continuación en Australia, lo que confirma que el proceso fue exclusivamente antártico y no una característica compartida entre ambos continentes.

Lo último en Ciencia

Últimas noticias