Ciencia
El rivulín de manglar vuelve a ser objeto de estudio

Las claves sobre el pez caníbal que no se come a sus crías

El canibalismo es uno de los rasgos más curiosos y tenebrosos del mundo animal. Es muy habitual ver como seres vivos de la misma especie se comen entre ellos como parte de una norma biológica. Podemos hablar del claro caso de la hembra de mantis religiosa que devora la cabeza del macho después de la reproducción o las características que hacen a la viuda negra mostrarse como una araña feroz para los machos de su misma especie. En este caso volvemos ha intrigarnos con el rivulín de manglar, una especie más que peculiar que practica el canibalismo pero que es incapaz de devorar a su propia descendencia. Te lo contamos.

¿Un pez con sentimientos?

Un pez que practica el canibalismo pero que no se come a sus crías

El rivulín de manglar puede definirse como una de las únicas especies animales que puede proceder a la autofecundación. Es decir, la capacidad de fertilizarse así mismo, como ya contábamos en anteriores artículos. Sin embargo, esta no parece ser la única característica singular de este curioso pez. El rivulín de manglar es un pez caníbal, es decir un ser vivo que suele devorar a los organismos de su misma especie. No obstante, este extraño pez puede comer de todo, excepto a sus propias crías.

El infanticidio se enmarca como un rasgo habitual en el mundo animal, pero los investigadores de la Universidad de Guelph han querido demostrar que el rivulín de manglar no forma parte de este núcleo. Para demostrarlo, los estudiosos introdujeron varios embriones en una pecera junto con un ejemplar adulto de la especie. Después de un análisis exhaustivo se dieron cuenta que el pez se comió a todos aquellos embriones que no eran de su propia camada ¿Por qué?

Identificador natural

La clave reside en los compuestos químicos que emiten los embriones

La clave de este extraño comportamiento por parte del pez caníbal reside en los compuestos químicos que emiten los embriones durante su desarrollo biológico. Una extraña sustancia que les permite ser identificados por sus progenitores evitando así que caigan en sus fauces. Una cualidad biológica verdaderamente peculiar que permite a este tipo de peces realizar una selección y así poder alimentarse de todo lo que no esté relacionado con su camada. El rivulín de manglar, uno de los animales más extraños que existen.