Ciencia
Envejecimiento

La ciencia se enfrenta a lo imposible: este pequeño insecto consigue detener el envejecimiento y deja a los científicos en shock

Toma nota de lo que han descubierto de este insecto sobre el envejecimiento

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  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Este pequeño insecto consigue detener el envejecimiento, dejando a los científicos en shock ante lo que están a punto de vivir. Sin duda alguna, estamos ante una serie de cambios que pueden ser claves para entender lo que nos está esperando. El futuro pasa por detener un envejecimiento que cada vez parece más lejano. No es lo mismo una persona de 40 años de ahora que de hace unas décadas, como tampoco lo es una de 60 o de 70 años, con una esperanza de vida al alza.

Todos los cuidados que nos realizamos pueden ser la clave para cambiar por completo una forma de envejecer que tiene los días contados. Tendremos que estar muy pendientes de una serie de cambios que, sin duda alguna, pueden afectarnos de lleno. Es hora de dejar salir un nuevo estudio que puede cambiarlo todo. La propia naturaleza nos da con una serie de cambios que pueden ayudarnos a mantenernos durante más tiempo jóvenes. La fuente de la eterna juventud puede acabar siendo la que nos abra la puerta a una situación del todo inesperada.

Lo imposible es posible para la ciencia

La realidad es que las noticias que llegan parecen sacadas de un libro de ciencia ficción, pero son una realidad. Nos enfrentamos a una serie de cambios importantes que pueden acabar siendo los que nos marcarán de cerca. Con algunas novedades destacadas que pueden acabar siendo las que marcarán estos días.

Sin duda alguna alguna, tenemos que empezar a pensar en un futuro que puede estar marcado por una situación del todo inesperada. El tiempo parece que se alarga y lo hace de tal forma que vamos descubriendo un plus de buenas sensaciones, la juventud ya no es algo efímero.

Cada vez más nos cuidamos más y la ciencia de la longevidad va avanzando a toda velocidad. No sólo vivimos más, sino que lo hacemos de una forma mejor, con una serie de cuidados y elementos que quizás tengan en la naturaleza que nos rodea su razón de ser.

Estamos ante una serie de novedades que pueden acabar siendo las que nos afectarán de lleno, descubriendo algunas situaciones que pueden acabar marcando una diferencia significativa. Es hora de ver qué es lo que nos espera ante algunos detalles que han dejado a los científicos en shock, por lo que han visto en este animal.

Tal y como nos explica el medio SchiTech Daily: «La investigación, realizada por científicos de la Universidad de Leicester y publicada en la revista PNAS, muestra que este período de desarrollo suspendido aumenta significativamente la vida útil de las avispas. Aún más notable, ralentiza la progresión de su «reloj epigenético», una medida molecular de la rapidez con la que envejece un organismo. Envejecimiento implica algo más que simplemente envejecer con el tiempo. Es un proceso biológico que imprime cambios químicos duraderos en nuestro ADN. Una de las herramientas más confiables para medir esto es el reloj epigenético, que rastrea los cambios relacionados con la edad en la metilación del ADN. Estos marcadores químicos se acumulan a medida que envejecemos. Este estudio plantea una pregunta intrigante: ¿y si el ritmo de desarrollo pudiera ajustarse para influir en el propio proceso de envejecimiento?».

Siguiendo con la misma explicación: «Para averiguarlo, un equipo de la Universidad de Leicester, que incluía a la estudiante de doctorado de primera autora Erin Foley, el Dr. Christian Thomas, el profesor Charalambos Kyriacou y el profesor Eamonn Mallon, del departamento de Genética, Genómica y Ciencias del Cáncer, recurrió a Nasonia Vitripennis, también conocida como la avispa joya. Este pequeño insecto se está convirtiendo en un poderoso modelo para la investigación del envejecimiento porque, a diferencia de muchos otros invertebrados, tiene un sistema de metilación de ADN que funciona, al igual que los humanos, y una vida útil corta que lo hace ideal para estudiar. Los investigadores expusieron a las madres de aspas de joya al frío y la oscuridad, desencadenando un estado similar a la hibernación en sus bebés llamado diapausia. Este «botón de pausa» natural extendió la vida adulta de la descendencia en más de un tercio. Aún más notablemente, las avispas que habían pasado por la diapausa habían envejecido un 29 % más lentamente a nivel molecular que sus contrapartes. Sus relojes epigenéticos marcaron más pausadamente, ofreciendo la primera evidencia directa de que el ritmo del envejecimiento biológico puede ajustarse desde el desarrollo en un invertebrado. «Es como si las avispas que se tomaron un descanso temprano en la vida regresaran con tiempo extra en el banco».

Este pequeño insecto con el que convivimos quizás tenga la clave de la eterna juventud de una manera que no esperaríamos, con algunas novedades que pueden ser las que marquen estos días que nos están esperando.