Generación Alfa: cómo son los niños nacidos después de 2010
La generación Alfa es la primera en considerar la tecnología no solo como un medio, sino como una parte integral e inseparable de su existencia
Tras la generación de los millennial, los niños nacidos después del 2010 son conocidos como «generación Alpha» o «generación Alfa», cuyas características principales analizamos a continuación, además de explicaros de qué modo se comportan con respecto a la sociedad en la que viven.
Qué es la generación Alfa
Los niños de la actualidad, los cuáles se integran dentro de la generación «Alfa», son niños que parecen haber nacido con un móvil o tablet bajo el brazo. Son capaces de hacer funcionar cualquier dispositivo con apenas 3 años, aprenden a escribir con el teclado antes de usar el lápiz, producen videos musicales con el teléfono móvil y a menudo son fuentes confiables de información tecnológica para los padres: nacidos después de 2010 , la generación Alfa es la primera en considerar la tecnología no solo como un medio, sino como una parte integral e inseparable de su existencia.
Al margen de su evidente apego a los smartphones y tablets, los niños de la generación Alfa, se caracterizan por tener un elevado potencial creativo, prueba irrefutable del uso constante de la tecnología.
De hecho, incluso en las escuelas la tecnología ha comenzado a ser decisiva y lo mismo ocurre en casa, con la familia. Indudablemente, esto representa una ventaja desde el punto de vista de la libertad y el desarrollo de habilidades expresivas en un entorno altamente relacional y no conflictivo, abierto a la creatividad y a diferentes inclinaciones individuales, pero claro no todo es bueno.
La generación Alfa es también una generación cada vez más alienada, es decir, una generación de niños cada vez más aislados de la realidad dando pie a niños muy individuales, que apenas se relacionan con nadie a no ser que sea por redes o por internet. Niños que en algunos casos, sobretodo aquellos que tienen ahora 8 o 9 años, prefieren hablar con sus amigos por Instagram en lugar de quedar con ellos para jugar en el parque.
Generación Alfa: Atención a la dependencia y cómo deben actuar los padres
¿Qué deben vigilar los adultos que tienen hijos nacidos después de 2010? La consecuencia potencialmente problemática de esta inmersión total en lo digital, especialmente con la llegada de la adolescencia, es la creación de modelos ideales y expectativas que son difíciles de lograr: la sociedad de los medios y su fortalecimiento a través de las redes sociales significa que los niños no nunca se sienten lo suficientemente bellos y populares, en una búsqueda continua de gustos y aprobación de un público indistinto. Esta tendencia comenzó ya desde la década anterior, pero en los nacidos después de 2010 se ha exacerbado mucho más.
Esta es una generación con enorme potencial, pero es también una generación demasiado vulnerable, incapaz de asumir la derrota, el dolor o porqué no decirlo, incapaz de que sus padres les de un «no» por respuesta ante sus peticiones, que por otro lado, suelen ser muchas.
No olvidemos que son niños «enganchados» a sus móviles, o a los de sus padres, y por ello no dejan de ser potenciales consumidores, lo que hace que se conviertan en unos expertos a la hora de pedir todo lo que ven anunciado en redes sociales, o todo lo que promocionan los «influencers» o «youtubers» de turno a los que no dudan en seguir como si fueran una religión.
Como padres, debemos educar a los hijos en la realidad que les rodea y no únicamente en la virtualidad que provoca la pantalla. Los niños tienen que aprender valores familiares, valores sociales y sobre todo, abrirse a los demás para que aprendan a valorar a las personas por cómo son y no por quienes son o por cuántos «followers» tienen. Que conozcan la vida real y no solo el mundo de las redes sociales donde todo es falso y «postureo» para ganar «likes».
Precisamente la aceptación (o la falta de ella) es otra de las cosas que caracteriza a esta generación, basada en grandes propósitos que adquieren de parte de sus «ídolos tecnológicos» pero que nunca llevan a cabo. Muchos ven en internet el discurso de «hay que quererse y aceptarse tal y como uno es» y a la vez, son testigos de patrones de conducta y cuerpos que son todos perfectos, entonces ¿con qué se quedan? ¿ Con el hecho de ser naturales o aceptarse tal cual son, o con la imagen distorsionada de gente perfecta y siempre feliz que aparece en Instagram o en cualquier de red social?.
Son niños como decimos más vulnerables que generaciones anteriores, capaces de creer todo lo que ven en las pantallas de su smartphone o tablet, de modo que como padres debemos hacerles entender que la única realidad que existe, es la palpable, y que aunque el mundo haya cambiado, ellos son el futuro y deben sacar provecho de la suerte que tienen de vivir en la era en la que han nacido.
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