Bebés

Las claves para que tu hijo crezca sano y fuerte

Desde el momento que descubres que vas a ser padre o madre, tu principal prioridad es que tu hijo crezca sano y fuerte tanto dentro del vientre materno como una vez que viene al mundo. Y esa preocupación será constante durante toda tu vida, pues lo que quieres es lo mejor para el pequeño.

Para poder alcanzar ese propósito, que el niño se vaya haciendo mayor de una manera saludable, con una salud de hierro y con una constante sensación de bienestar, lo que debes hacer es seguir algunas de las recomendaciones que los pediatras dan al respecto:

1-Ejercicio en lugar de vida sedentaria

Una de las máximas más importantes que se deben intentar cumplir en todo momento en pro de conseguir el objetivo que nos ocupa es que, desde temprana edad, el menor tenga una vida activa. Con esto nos referimos a que no apueste por el sedentarismo sino que practique alguna disciplina deportiva que le guste. ¿Por qué? Porque eso traerá consigo una larga lista de beneficios de los que podrá disfrutar:

2-Alimentación completa, sana y equilibrada

Su alimentación es, sin lugar a dudas, uno de los aspectos que más debes vigilar a la hora de conseguir que el niño se encuentre en perfecto estado y crezca con una salud de hierro. Por ese motivo, debes seguir los siguientes consejos al respecto:

3-Hábitos higiénicos

Otra de las recomendaciones que deben ser tenidas en cuenta y puestas en práctica con el niño en cuanto tenga la edad para ello es establecer una serie de hábitos higiénicos importantes. Se trata de rutinas que contribuirán a que pueda crecer sano y fuerte, entre las que se encuentran, por ejemplo, la ducha diaria, el lavarse los dientes después de cada comida, el lavarse las manos antes de sentarse a la mesa para eliminar todas las posibles bacterias que allí se puedan tener…

4-Rutinas

De la misma manera, no debe pasarse por alto el hecho de que es igualmente imprescindible que los niños tengan rutinas en su vida. ¿Por qué? Porque las mismas les van a ayudar a tener una estabilidad y un orden en su día a día, porque les permiten aprender valores como el compromiso y el respeto a las normas, porque les sirven para comer y dormir siempre a unas horas y eso repercutirá positivamente en su salud…

Con esto nos estamos refiriendo no sólo a lo que se refiere a las horas de levantarse e irse a la cama o de comer y cenar sino también a lo que son los horarios para jugar, para estudiar e incluso para ayudar en casa o darse un baño.

Estas podemos decir que son algunas de las principales recomendaciones que se otorgan a los padres para que los hijos puedan crecer sanos y fuertes. No obstante, a estas se pueden añadir otras igualmente relevantes como estas: