OkBaleares
BALEARES

Los separatistas de Més, desatados en sus redes sociales: «¡Visca Mallorca y Puta España!»

Así se han expresado desde una cuenta oficial de la formación independentista en Instagram

Los separatistas de Més per Mallorca están totalmente desatados y han vociferado a través de sus redes sociales lo que no se atreven a decir en la tribuna del Parlamento balear o del Consell. A través de una cuenta oficial del partido de Instagram han hecho gala de su hispanofobia con un mensaje tan poco original en el sector independentista como irrespetuoso: «¡Visca Mallorca y Puta España!».

Así se han expresado durante la celebración de una diada de las juventudes de la formación en el municipio de Sa Pobla en la que tuvo lugar una comida, podcasts en directo, una charla y un baile popular. Todo ello entre jóvenes de extrema izquierda que no desaprovecharon la ocasión para exhibir su odio visceral a todo lo español.

Cabe recordar que, gracias a la ex presidenta socialista del Govern balear, Francina Armengol, los separatistas de Més regentaron dos consellerias, la de Medio Ambiente y Territorio y la de Agricultura, Pesca y Alimentación, durante los ocho años de pacto que alcanzaron con el PSOE y Podemos.

La formación liderada por Lluís Apesteguia apuesta por «una mirada republicana y de país», con el objetivo de «construir un proyecto nacional que sea a la vez libre, justo y solidario, que no se conforme con gestionar la autonomía, sino que aspire a ejercer la libertad».

Un discurso que no les ha permitido nunca ir más allá de los seis diputados en el Parlament balear. Ahora se encuentran en la oposición y con una falta de liderazgo cada vez más evidente de cara a las elecciones municipales y autonómicas de 2027.

De hecho, hace tan solo tres meses, el líder de la formación, Lluís Apesteguia, estuvo el ojo del huracán por su gestión como alcalde de la localidad mallorquina de Deià, donde ostentó la vara de mando durante la pasada legislatura (2019-2023).

Aunque revalidó el cargo en las elecciones de 2023 y siguió al frente del Consistorio de esta privilegiada localidad de la Serra de Tramuntana que no alcanza los 800 habitantes, en marzo y por sorpresa presentó su dimisión, alegando supuestos problemas de salud mental.

Sin embargo, parece que los quebraderos de cabeza de Apesteguia tenían su origen en su gestión al frente de un Ayuntamiento cuyo sucesor en el cargo, Joan Ripoll, denunció supuestas irregularidades en las nóminas que percibía su ex secretario municipal y diversos errores en los procedimientos de contratación o en la justificación de subvenciones.