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Rompe el cristal de una máquina de condones en Palma y espera sentado a la policía: «Quiero entrar en la cárcel»

La intervención tuvo lugar alrededor de las 01:55 horas en la farmacia de la calle Marquès de la Fontsanta.

máquina condones Palma
Imagen de la máquina expendedora reventada.
Julio Bastida

Un hombre de 32 años ha sido detenido en Palma tras provocar importantes daños en una máquina expendedora de una farmacia durante la madrugada del pasado 27 de mayo. El caso ha llamado la atención no sólo por la forma en que se produjeron los hechos, sino también por la explicación que el propio arrestado dio a los agentes: aseguró que su intención era ser detenido para ingresar en prisión.

La intervención tuvo lugar alrededor de las 01:55 horas en la calle Marquès de la Fontsanta. En ese momento, varias unidades de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) de la Policía Local de Palma realizaban un punto de control estacional en las inmediaciones de la plaza de España cuando escucharon un fuerte ruido procedente de una calle cercana.

Tras iniciar una batida por la zona para localizar el origen de los golpes, un ciudadano alertó a los agentes de que un hombre estaba golpeando con fuerza el escaparate exterior de una farmacia. Dos patrullas se desplazaron rápidamente al lugar, una de ellas a pie y otra en vehículo policial, para comprobar lo ocurrido.

Al llegar, los policías localizaron a un individuo sentado en la entrada de un establecimiento contiguo a la farmacia. Paralelamente, verificaron que la máquina expendedora exterior de la botica, de aproximadamente 150 por 80 centímetros, presentaba el cristal frontal completamente fracturado tras recibir varios impactos.

La máquina, que contenía diferentes productos farmacéuticos y preservativos, había sufrido daños visibles, aunque los agentes comprobaron que el interior permanecía inaccesible. Pese a la violencia de los golpes, el sospechoso no había conseguido abrirla ni extraer ninguno de los artículos que se encontraban a la venta.

Durante la intervención, el hombre reconoció de forma espontánea ser el responsable de los daños. Estaba sentado y según, explicó a los agentes de la Policía Local de Palma, no pretendía cometer un robo ni apoderarse de ningún producto. Su único objetivo, afirmó, era ser arrestado para acabar en prisión. «Os esperaba. Quiero entrar en la cárcel».

Junto al sospechoso, los agentes encontraron una cinta de amarre con trinquete, herramienta que presuntamente había utilizado para golpear repetidamente el cristal de la máquina expendedora. Tras realizar un cacheo preventivo, comprobaron además que no llevaba encima ningún objeto procedente de la farmacia ni de la propia máquina.

Los policías también constataron que el individuo manifestó carecer de domicilio conocido y que habitualmente pernoctaba en la calle. Ante la existencia de daños evidentes en el mobiliario y la confesión realizada por el propio implicado, se procedió a su detención como presunto autor de un delito de daños.

La Sala de Atestados de la Policía Local de Palma instruyó las correspondientes diligencias policiales antes de trasladar el caso a la Policía Nacional, cuerpo encargado de poner al detenido a disposición de la autoridad judicial. Una escena poco habitual que terminó con una máquina expendedora destrozada, numerosos productos intactos en su interior y un detenido que, según su propia versión, buscaba deliberadamente ser enviado a prisión.

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