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Por qué brotan las Fonts Ufanes: el fenómeno natural más espectacular de Mallorca

El Monumento Natural se ubica en la finca pública de Gabellí Petit, en el municipio de Campanet

Las Fonts Ufanes, situadas en la finca de Gabellí Petit, en el municipio de Campanet, representan uno de los fenómenos naturales más impresionantes y singulares de Mallorca. Declaradas Monumento Natural en el año 2001, estas surgencias intermitentes de agua constituyen un fenómeno hidrogeológico único en la isla, capaz de transformar por completo el paisaje en cuestión de minutos.

Tras las últimas lluvias intensas registradas en la Serra de Tramuntana, las fuentes han vuelto a brotar en la jornada de este martes, despertando de nuevo el interés de residentes, visitantes y expertos en medio ambiente.

A diferencia de una fuente convencional, las Fonts Ufanes no manan de forma constante ni visible. Durante largos periodos permanecen completamente secas, pero cuando se dan las condiciones adecuadas, el agua emerge de forma repentina y difusa directamente del suelo, en medio de un encinar. Este carácter imprevisible y espectacular es lo que las convierte en el fenómeno hidrológico más singular de Mallorca y en uno de los enclaves naturales más valiosos de las Baleares.

El motivo por el que brotan las Fonts Ufanes está directamente relacionado con los episodios de lluvias intensas y prolongadas en el macizo del Puig Tomir y su entorno. Cuando se producen precipitaciones abundantes, el agua de lluvia se infiltra en el subsuelo y se acumula en un acuífero subterráneo que se encuentra sobre materiales poco permeables. Estas capas actúan como una barrera natural, impidiendo que el agua continúe descendiendo y favoreciendo su acumulación.

A medida que las lluvias persisten, el acuífero alcanza su nivel máximo de capacidad. En el momento en que se produce la saturación, el exceso de agua busca una salida natural hacia la superficie. Es entonces cuando tiene lugar el brote de las Fonts Ufanes, un proceso repentino y de gran fuerza en el que el agua emerge a través del terreno sin un punto único de salida, creando múltiples surgencias simultáneas.

La magnitud del fenómeno es uno de sus aspectos más sorprendentes. En cuestión de minutos, el caudal puede pasar de ser inexistente a alcanzar los 3 metros cúbicos por segundo, y en episodios excepcionales se han llegado a registrar caudales de hasta 100 metros cúbicos por segundo. Esta enorme cantidad de agua convierte el bosque en un auténtico río improvisado, ofreciendo un espectáculo natural tan breve como impactante.

La duración del brote depende de la cantidad de agua acumulada en el acuífero y del ritmo al que este se vacía. En algunos casos, las Fonts Ufanes pueden mantenerse activas durante varios días, mientras que en otros el fenómeno se reduce a unas pocas horas. Una vez el nivel del acuífero desciende, el agua deja de brotar y el entorno recupera su aspecto habitual, como si el fenómeno no hubiera ocurrido.

El Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat) activó este martes el protocolo concreto para cuando brotan Ses Fonts Ufanes para garantizar la movilidad y seguridad en la zona.