La perrita Ikram que llegó a Ibiza en patera no será sacrificada: un juez la indulta pese a no estar vacunada de la rabia
El TSJIB permite que la perra se quede aislada y vigilada por veterinarios en un centro de protección animal
Final feliz para Ikram, la perrita de raza caniche que llegó en patera a Ibiza procedente de Argelia con tan sólo tres meses y cuya vida corría serio peligro. El Tribunal Superior de Justicia de Baleares ha denegado la orden de sacrifico del animal pese a no estar vacunado contra la rabia, una enfermedad considerada un factor de riesgo epidemiológico.
La perrita llegó a la isla el 19 de junio de 2025 en buenas condiciones y con una salud de hierro. De hecho, su dueño, que también iba a bordo del cayuco, portaba su cartilla de vacunación, aunque no figuraba estar protegida contra la rabia. Al proceder de un país extracomunitario donde la rabia se considera endémica, el Ayuntamiento de Ibiza se vio obligado a poner a Ikram en cuarentena.
Ante esta situación, la Dirección General de Salud Pública del Govern balear dictó una orden para su sacrificio aplicando la normativa vigente. Cabe recordar que España mantiene el estatus de país libre de rabia terrestre desde 1978, por lo que, tal y como establece el Ministerio de Sanidad en su Plan de Contingencia, la introducción de animales no vacunados desde el norte de África se considera el principal factor de riesgo epidemiológico.
Este posible final movilizó rápidamente tanto a la ciudadanía como a las instituciones ibicencas, que se pusieron manos a la obra para frenar la eutanasia del animal. Por un lado, varias personas impulsaron una campaña de recogida de firmas en la plataforma Change.org para salvar la vida del caniche.
Por el otro, el Consistorio ibicenco se negó a acatar la orden de sacrificio del animal, argumentando que la cachorra no presentaba síntomas y que la posibilidad de que fuera portadora de la rabia era muy baja. Por ello, la Concejalía de Bienestar Animal presentó un recurso solicitando la suspensión cautelar de la medida.
Ahora, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) ha dado finalmente la razón al Ayuntamiento y ha paralizado la orden de sacrificio al considerar que, aunque la protección de la salud pública es prioritaria, en este caso concreto es perfectamente compatible con el bienestar animal.
El tribunal ha determinado que la perra puede permanecer aislada, sometida a control veterinario permanente y bajo estricta vigilancia, sin representar ningún riesgo para la población. Además, los magistrados consideran que ejecutar el sacrificio antes de resolver el procedimiento judicial habría provocado un daño irreversible en caso de que el recurso prosperase.
Actualmente, Ikram se encuentra en el Centro de Protección Animal Sa Coma, donde recibe todos los cuidados necesarios desde hace más de un año.