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Palma construirá el mayor centro de equipamientos públicos de la ciudad en el barrio de Pere Garau

Tendrá comisaría, centro de salud, guardería, oficina de atención al público, centro de día, biblioteca y casal del barrio

Las nueve plantas del nuevo edificio albergarán salas polivalentes y un aparcamiento subterráneo de tres plantas

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

Palma construirá el mayor centro de equipamientos públicos de la ciudad en Pere Garau, en los antiguos cines Metropolitan, en el barrio más poblado de Palma (30.000 habitantes) y el que más carencias en materia de infraestructuras públicas ha tenido hasta la fecha.

El citado equipamiento municipal de nueve plantas contará con «servicios esenciales» como una comisaría de la Policía Local de Palma, una unidad básica de salud (UBS), una guardería, una oficina de atención a la ciudadanía (OAC), un centro de día, una biblioteca, un casal del barrio y un centro de personas mayores, además de salas polivalentes y un aparcamiento subterráneo.

La idea es que las obras estén licitadas el año que viene y que las obras, que costarán alrededor de 14 millones de euros, se puedan iniciar durante el tercer trimestre de 2027.

Es una de las principales cuestiones que los arquitectos que desarrollarán el proyecto, Joan Fortuny y Martí Sanz, han destacado durante la presentación que ha tenido lugar este jueves en el interior del propio inmueble.

El acto ha contado con la presencia del alcalde de Palma, Jaime Martínez, y el conseller de Economía, Hacienda e Innovación del Govern, Antoni Costa, quienes han estado acompañados por decenas de vecinos y representantes de entidades ciudadanas.

Fortuny ha considerado que el plan de usos planteado por el Ayuntamiento de Palma es «brutalmente completo», pero que generaba algunas complejidades arquitectónicas. «La clave ha sido entender, reinterpretar y ordenar el programa, porque hay usos muy estáticos y otros más versátiles. Algunos, además, tienen que estar sí o sí a pie de calle», ha subrayado.

Habrá cinco servicios que tendrán un acceso directo desde la vía pública, como son la comisaría, la UBS, la  guardería municipal, la OAC y el centro de día. Para posibilitar esta cuestión, algo complejo debido a que el inmueble destaca por su altura y por tener una sola fachada, el proyecto contempla la creación de un pasadizo interior que conectará las dos calles y que permitirá el acceso.

«Hemos generado una pequeña plaza en la calle, pero dentro del edificio, a través de la cual se podrá acceder a todos los lugares. A partir de ahí crecerá en altura», ha subrayado el arquitecto.

Las plantas elevadas, ha explicado, tendrán «más versatilidad y diferencia de usos, que serán transformables si cambian las necesidades del barrio».

Esto, ha considerado, es especialmente importante en una zona como Pere Garau, en la que viven unas 30.000 personas en 60 hectáreas de superficie, una densidad por encima de los «límites recomendables» teniendo en cuenta la oferta de equipamientos públicos y zonas verdes.

A ello, ha puntualizado, se le suma el hecho de que cuatro de cada diez residentes son extranjeros y proceden de una decena de países diferentes, «lo que da mucha riqueza, pero ante lo que hay una falta de lugares de cohesión».

Edificio menos voluminoso

Sanz, por su parte, se ha centrado en las complejidades que ha comportado la elevada volumetría del edificio, lo que les llevó a plantear la creación de espacios interiores que permitieran minimizar los efectos sobre el espacio urbano.

«Nos daba un poco de miedo, la primera decisión fuerte fue hacer el edificio menos voluminoso, más apretado, e ir escalonando el interior para que la volumetría resultante provocara menos sombra a los vecinos, para que fuese respetuoso con ellos», ha indicado.

Por eso, cada una de las plantas contará con una suerte de terrazas que permitirán que tengan un espacio exterior «aunque sea un edificio en altura», facilitará que tengan «espacios vegetados no sólo en la planta baja» y generará corrientes de aire.

Fortuny se ha detenido en los problemas que previsiblemente generará la construcción del aparcamiento subterráneo, que tendrá tres plantas.

«Será costosísimo y complejísimo, porque hay que excavar tres alturas y no sabemos qué nos encontraremos», ha advertido.

Para compensar el tiempo que dediquen a esta tarea, se usarán materiales prefabricados en otras partes del edificio que agilizarán su construcción.