Música a todo volumen, alcohol y necesidades al aire libre: un grupo de colombianos se adueña de un parque de Palma
Acceden sin impedimento a la caseta abandonada, donde se concentran a beber y orinar frente a decenas de niños
Crece la indignación y el malestar entre el vecindario del barrio palmesano de Nou Llevant. Diversos residentes han denunciado públicamente la presencia recurrente de un grupo de jóvenes colombianos que acuden al parque Krekovic para consumir alcohol en vía pública, reproducir música a un volumen desmedido e incluso realizar sus necesidades fisiológicas al aire libre.
Este comportamiento, tildado de reprobable por los vecinos, no se limita a la franja nocturna, sino que ocurre a plena luz del día en una de las zonas verdes más transitadas de todo el barrio.
Tal y como atestiguan las imágenes difundidas por este periódico, tanto hombres como mujeres de unos 20 años de edad se concentran habitualmente alrededor del antiguo y abandonado chiringuito. Se trata de una pequeña infraestructura ubicada en el centro del parque que, tiempo atrás, constituía un punto de encuentro familiar donde los vecinos acudían con niños a tomar el aperitivo o a disfrutar tranquilamente de la tarde.
Actualmente, el escenario es muy distinto. Los jóvenes pasan allí largas horas consumiendo bebidas alcohólicas al ritmo de música alta. Según apuntan testigos presenciales, estos actos e incivismos se producen a la vista de decenas de menores y adolescentes que transitan a diario por el lugar.
Cabe recordar que, desde que este emblemático local cerró a cal y canto hace unos años, quedó totalmente expuesto al vandalismo, los grafitis y la acumulación de suciedad. A lo largo de los últimos años, el vecindario no ha cesado de denunciar los continuos problemas de okupación que sufre la caseta.
En concreto, los okupas acceden al interior utilizando las barreras situadas sobre la antigua barra. Lejos de encontrarse clausuradas con candados o sistemas de seguridad efectivos, estas persianas se levantan sin ningún tipo de impedimento, permitiendo la entrada y residencia ininterrumpida de estas personas en el espacio.
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