OkBaleares
SEGURIDAD VIAL

Motor encendido, cristales empañados y 3 bolivianos dormidos dentro de un coche en las Avenidas de Palma

El turismo permanecía inmóvil en mitad de la avenida de Alexandre Rosselló, una de las más transitadas de la ciudad

El conductor dio positivo en las pruebas de alcoholemia y ya tenía antecedentes por hechos similares

Palma despertó el pasado domingo con una escena digna de una película surrealista o, simplemente, de una pesadilla urbana. Eran las 07:40 de la mañana cuando varios conductores, incrédulos, alertaron al 092: un turismo permanecía completamente inmóvil en mitad de la avenida de Alexandre Rosselló, uno de los ejes más transitados de la ciudad. No era una avería. No era un accidente. Era algo mucho más insólito.

Dentro del vehículo, con el motor encendido y los cristales completamente empañados, tres personas dormían profundamente. En medio de la calzada. Con el tráfico acumulándose a su alrededor y el riesgo de colisión aumentando por minutos.

Una dotación de la Unidad Motorizada (UMOT) de la Policía Local de Palma se desplazó de inmediato al lugar. Lo que encontraron dejó atónitos incluso a los propios agentes: el conductor, ajeno al peligro que estaba generando, permanecía completamente inconsciente al volante mientras la ciudad comenzaba su jornada.

Tras varios intentos y maniobras para despertarlos, los agentes lograron que el conductor reaccionara. Al bajar la ventanilla, la escena adquirió un tono aún más preocupante: el hombre presentaba claros síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol. Su estado no dejaba lugar a dudas. La cogorza que presentaba era de campeonato. La noche había sido larga y dura.

La prueba de alcoholemia confirmó las sospechas: 0,76 mg/l de aire espirado, muy por encima del límite penal establecido en 0,60 mg/l. Una cifra que no solo implica una sanción administrativa, sino un presunto delito contra la seguridad vial.

Pero el episodio no terminó así. Al realizar las comprobaciones pertinentes, los agentes descubrieron que el conductor, un hombre de 28 años y nacionalidad boliviana, ya contaba con antecedentes por el mismo delito. Es decir, no era la primera vez que se sentaba al volante tras haber bebido.

El vehículo fue retirado por la grúa municipal para restablecer la circulación y evitar mayores peligros. El imputado, que no fue detenido, ha sido citado para un juicio rápido ante el Juzgado de Instrucción de guardia, donde deberá responder por un nuevo presunto delito contra la seguridad vial.

La imagen de tres personas dormidas en un coche detenido en mitad de la calzada, con el motor en marcha, reabre el debate sobre la irresponsabilidad al volante y los riesgos reales del consumo de alcohol. Lo que pudo haber terminado en tragedia quedó, esta vez, en un susto mayúsculo gracias a la rápida actuación de la Policía Local de Palma. Pero la pregunta que queda en el aire es inquietante: ¿Qué habría pasado si otro vehículo no hubiera podido frenar a tiempo?