OkBaleares
TRIBUNALES

El jurado declara culpable de homicidio al hombre que mató a un ladrón que entró a robar en su finca de Inca

También ha condenado a los otros tres asaltantes por robo con fuerza en grado de tentativa

El jurado ha declarado culpable de homicidio al hombre que mató a puñaladas a uno de los cuatro individuos que irrumpieron en su finca de Inca para robar plantas de marihuana, y además ha condenado a los otros tres asaltantes por robo con fuerza en grado de tentativa.

El caso que ha sacudido Mallorca desde 2020 ya tiene veredicto, y tras dos días de intensas deliberaciones, la lectura del fallo en la Audiencia Provincial ha puesto el broche a un proceso judicial cargado de tensión, versiones enfrentadas y un trasfondo explosivo: drogas, un asalto nocturno y un desenlace mortal.

El jurado consideró probado que el propietario de la finca no actuó en defensa propia, sino con la intención directa de acabar con la vida del intruso. Durante el forcejeo, le asestó varias puñaladas que resultaron fatales. La autopsia fue determinante: la violencia del ataque evidenciaba, a ojos de los nueve miembros del jurado, que no se trató de una reacción instintiva para repeler la amenaza, sino de una agresión con voluntad homicida.

Los miembros del jurado señalaron que el acusado podría haber regresado a su vivienda, encerrarse para protegerse a sí mismo y a su familia y llamar después a la policía, por lo que no había necesidad de un ataque tan violento, desmontando así la tesis de la legítima defensa que sostenía la defensa. Sin embargo, el jurado descartó que el ataque fuera sorpresivo o por la espalda, así como la existencia de un segundo apuñalamiento fuera de la finca, concluyendo que la pelea se produjo en el contexto del enfrentamiento directo dentro del recinto.

Los tres acompañantes del fallecido tampoco quedaron libres de culpa. El jurado los declaró por unanimidad culpables de robo con fuerza en grado de tentativa, al quedar demostrado que los cuatro hombres habían diseñado un plan para apropiarse de las plantas de marihuana cultivadas en la finca. Cada uno tenía un papel asignado: mientras uno accedía al interior a través de un agujero practicado en la valla metálica, los otros tres permanecían fuera vigilando, lo que evidenció organización y planificación de común acuerdo. Lo que iba a ser un robo rápido terminó convirtiéndose en una tragedia que deja un hombre muerto, otro camino a prisión por homicidio y tres más condenados por intento de robo.

Uno de los puntos más debatidos fue el consumo habitual de drogas por parte de los asaltantes, pero el jurado rechazó que esta circunstancia pudiera servir como atenuante, considerando que en el momento de los hechos no estaban bajo los efectos de sustancias que afectaran su capacidad de juicio. Los hechos se remontan a la noche del 24 de septiembre de 2020, cuando los cuatro individuos acudieron a la vivienda de Inca con la intención de robar plantas de marihuana, sin esperar que el propietario se encontrara allí y reaccionara de forma tan contundente.

El asaltante que logró entrar en la finca jamás salió con vida. Desde entonces, el caso ha dividido opiniones sobre si se trató de una defensa desesperada de la propiedad o de una reacción desmedida y mortal; el jurado ya ha dado su respuesta, y ahora será el tribunal quien fije las penas que pondrán punto final a esta historia marcada por la violencia, el miedo y un cultivo ilegal que terminó teñido de sangre.