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LA BUENA SOCIEDAD

Los jóvenes diseñadores Lis Domínguez e Ismael Bonet triunfan en Madrid

Apoyando a los emergentes consolidaremos de una vez por todas ese mundo tan necesario de los sueños que nos regala la moda. España, lejos de estar a la altura de otros países, lleva años intentando conseguir un mercado sólido más allá de sus fronteras, así que echémosle una mano tratando seriamente a los que se entusiasman por una carrera de fondo que ha de darles muchas alegrías, pero también cargada de sinsabores.

Ayer les hablé del libro de Juan Carlos Ahijón, hombre que ha ocupado puestos de gran importancia en este sector y que finalmente optó por abandonar, es un decir, claro, para dedicarse a otros menesteres, como la solidaridad y la literatura. Hoy quiero presentarles a dos jóvenes de las Islas Baleares que el pasado domingo, y parece ya que hace un siglo, desfilaron en la ciudad de Madrid y pusieron en ello toda la pasión del mundo.

Los diseñadores emergentes de Baleares que desfilaron en MBFWMadrid fueron dos y a mi entender poco se ha hablado de ellos. Así que vamos a remediarlo. Lis Domínguez, con su marca Alineo Studio, e Ismael Bonet, con su marca Bonet, desfilaron como finalistas del premio Mercedes-Benz Fashion Talent y aunque finalmente ninguno de los dos se llevó el premio, sus desfiles encantaron a todo el mundo.

El joven diseñador Ismael Bonet en la MBFWMadrid.

Ismael nació en Ibiza y toda su familia más cercana es de allí. Cuando cumplió los dos años se mudaron a la península por el trabajo de su padre, pero como toda su familia sigue en Ibiza, la isla está muy presente en su vida. Se crio en un pueblo de Valencia y estudió allí. Empezó su andadura en el mundo de la moda estudiando la carrera y hace tres años sacó su primera colección. A raíz de eso, empezó a trabajar con estilistas, primero en proyectos más amateur y hace un año y medio o dos empezó a trabajar con artistas.

A la pregunta de ¿qué te llevó a dedicarte a la moda? responde: «Hacerla supongo. Es lo único que hacía como pasatiempo y al final se convirtió en un trabajo». Cuando vio su colección desfilando en MBFWMadrid sintió, según asegura él mismo, una parte de alivio y mucha felicidad, orgullo, emoción… fue una locura, tenía necesidad de sentarse y respirar hondo. Fue increíble. Dice hoy que ya han pasado unos días, que quiere que vuelva a pasar, porque es una emoción preciosa que no se equipara a nada.

Un momento del desfile de Ismael Bonet.

La marca Alineo Studio tiene a otra diseñadora balear que nos ha representado en la semana de la moda madrileña. Lis Domínguez nació en Ibiza, pero a los seis años se mudó a Mallorca por temas laborales de sus padres. En Bachillerato se decantó por la rama artística y ahí empezó a conocer a gente y a darse cuenta de que lo que le gustaba era pintar, pero le faltaba algo más. Entonces se metió en el mundo de la moda y marchó a estudiar el Grado Superior de Moda a Valencia porque, por temas personales, quería empezar de cero.

La joven diseñadora Lis Domínguez en la MBFWMadrid.

En esos cuatro años Lis se dio cuenta de que la moda era lo que la llenaba y le gustaba realmente como profesión de futuro. A pesar de ser un proceso y un mundo muy duro, evolucionó mucho durante esos años de estudio. Su trabajo final de carrera supuso algo muy importante para ella; la colección que presentó la marcó mucho porque hablaba de su propia vida y de su transición. También marcó un punto de partida con lo que conocemos hoy en día como Alineo Studio. Lis se presentó a varios concursos y ganó uno en Mallorca y de ahí di el salto a EGO, en MBFWMadrid. Un gran salto sin duda. En septiembre de 2023 ganó el premio Allianz EGO Confidence in Fashion. Fue muy bonito, admite, porque se dio cuenta de que el esfuerzo sí que tiene recompensa y, además, este último año ha sido increíble porque mucha gente ha conocido por fin su marca.

Desfile de la colección de Lis Domínguez.

Desafortunadamente son muchos los creadores que con mucha ilusión y esfuerzo se quedan por el camino y abandonan sus sueños, perdiéndose un talento que seguramente acaba donde menos debería, en el olvido. Sin embargo hay que saber, de una vez por todas, que la moda no es sólo una carrera artística, es también, y sobre todo lo demás, una carrera empresarial que ha de dar frutos, y el más importante, el que sustenta a la industria es el económico. Se ha dado la circunstancia durante demasiado tiempo de que en España creadores de reconocido prestigio y más que demostrada profesionalidad han vivido su carrera prácticamente en la indigencia, fundamentalmente porque la industria no ha querido apoyar de forma seria a ninguno de ellos. Se han salvado pocos y lo han hecho porque han sido capaces de triunfar fuera de nuestras fronteras.

El caso más claro es el de Custo Dalmau, que desde que Julia Roberts apareció con una de sus famosas camisetas, se vio tocado por la magia de los hados de la moda y desde entonces su carrera, aunque con altibajos, se ha consolidado siendo desde entonces un triunfador indispensable. Si hablaran con él les contaría lo duro que está siendo el camino, pero también se percatarían de la inteligencia de este español de Cataluña que ha sido capaz de conquistar el mundo con sus colores. Verlo triunfar en Nueva York ha sido una de mis grandes satisfacciones como profesional de la moda y más como periodista. Que los jóvenes tomen ejemplo y se preparen para sufrir, pero también para disfrutar del éxito, que saber hacerlo no es fácil.