Guerra del taxi y Uber en Palma: taxistas dejan tirados a los clientes y los de Uber directamente les ‘atracan’
Lo que debía ser un sencillo desplazamiento hasta el aeropuerto de Palma acabó convirtiéndose este lunes por la tarde en una pesadilla

La guerra entre el taxi y Uber en Palma vuelve a dejar a los usuarios como principales perjudicados. Lo que debía ser un sencillo desplazamiento hasta el aeropuerto de Palma acabó convirtiéndose este lunes por la tarde en una sucesión de cancelaciones, esperas e indignación que resume las críticas que muchos ciudadanos vienen realizando desde hace tiempo sobre el funcionamiento del transporte de viajeros en Palma.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 17.00 horas en las inmediaciones de los juzgados de Palma, en la calle Parellades. Un usuario llamó a la central del taxi de Palma para solicitar un vehículo con destino al aeropuerto de Son Sant Joan. La operadora confirmó que la carrera había sido aceptada y que un taxi acudiría a recogerle, por lo que salió a esperar con la tranquilidad de tener el servicio garantizado.
Sin embargo, apenas diez minutos después recibió una nueva llamada que cambió por completo la situación. Esta vez una locución automática le comunicó que finalmente no había ningún taxi disponible, dejando sin efecto la confirmación recibida minutos antes.
La situación provocó un profundo malestar en el afectado, que se pregunta cómo puede confirmarse un servicio y cancelarse poco después alegando falta de vehículos disponibles. La incógnita resulta inevitable: ¿qué ocurrió durante esos diez minutos para que un taxi ya asignado dejara de estar disponible?
Sin otra alternativa para llegar a tiempo al vuelo, el usuario recurrió a la aplicación de Uber en Palma. Fue entonces cuando llegó la segunda sorpresa de la tarde. El precio del trayecto se había disparado por efecto de la tarifa dinámica de Uber. La opción más económica rondaba los 75 euros, mientras que otras alcanzaban los 150 euros por un recorrido de apenas unos kilómetros hasta el aeropuerto de Palma.
La experiencia refleja el escenario que denuncian numerosos usuarios. Por un lado, aseguran encontrarse con dificultades para conseguir un taxi en Palma, incluso después de haber recibido la confirmación de un servicio. Por otro lado, cuando recurren a las VTC, se enfrentan a precios de Uber que, en momentos de alta demanda, pueden multiplicarse hasta niveles que muchos consideran completamente desproporcionados.
El resultado es la sensación de quedar atrapados entre dos modelos que, cuando más se necesitan, no ofrecen una solución satisfactoria. Un taxi que cancela un servicio confirmado y una alternativa cuyo coste puede duplicar o triplicar el de un trayecto habitual alimentan el creciente descontento de quienes dependen diariamente del transporte urbano en Palma.
Las críticas no solo afectan a la imagen del sector del taxi en Mallorca. También alcanzan a las plataformas VTC, cuyos algoritmos de precios dinámicos vuelven a situarse en el centro del debate. Aunque este sistema responde al aumento de la demanda, muchos usuarios consideran difícilmente justificable que un trayecto cotidiano alcance importes de hasta 150 euros.
Las administraciones tienen también un papel clave. El taxi de Palma presta un servicio público y los ciudadanos esperan garantías cuando una carrera ha sido aceptada. Del mismo modo, crece el debate sobre si las plataformas Uber y VTC deberían establecer límites que eviten incrementos de precio tan elevados en situaciones de fuerte demanda.
Cada verano, con Palma de Mallorca llena de residentes y millones de turistas, vuelven a repetirse escenas de largas esperas para conseguir un taxi, servicios que no llegan y tarifas de Uber que muchos consideran fuera de toda lógica. El episodio vivido este lunes junto a los juzgados de Palma se suma a una lista de situaciones que alimentan la frustración de los usuarios y reabren el debate sobre la necesidad de mejorar un sistema que, en demasiadas ocasiones, deja al ciudadano sin una alternativa razonable para desplazarse al aeropuerto de Palma o a cualquier otro punto de la ciudad.
Este episodio no sería un caso aislado. Un taxista de Palma consultado por este medio asegura que las tarifas dinámicas de Uber llegan a alcanzar cifras todavía más elevadas en determinados momentos de la temporada turística. Según explica, es relativamente habitual que entre las 15.00 y las 16.00 horas, coincidiendo con el regreso de los pasajeros de cruceros a sus barcos, algunos vehículos de Uber ofrezcan el trayecto entre la Catedral de Palma-Parc de la Mar y la terminal de cruceros del puerto de Palma por importes que pueden alcanzar los 200 euros.
«Saben que muchos cruceristas tienen que estar de vuelta en el barco entre las 16.30 y las 17.00 horas y, como la demanda se dispara, aparecen precios completamente desorbitados», afirma el profesional del taxi. Esta información corresponde al testimonio del taxista y no ha podido ser verificada de forma independiente por este medio.
Casos como el denunciado este lunes, con un usuario que, tras quedarse sin el taxi que le habían confirmado, se encontró con tarifas de hasta 150 euros para llegar al aeropuerto de Palma, y el relato aportado por este profesional del sector vuelven a abrir el debate sobre los límites de los precios dinámicos de las VTC. Mientras los usuarios denuncian cancelaciones de servicios y largas esperas para conseguir un taxi en Palma, también cuestionan que un trayecto de pocos kilómetros pueda multiplicar varias veces su precio en función de la demanda.