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Sucesos

Golpe policial en Palma: 40 identificados y actas por drogas en un bar bajo vigilancia vecinal en Corea

La Policía irrumpió en un establecimiento señalado por molestias y presunto menudeo de droga

Sirenas, chalecos antibalas y un movimiento inusual de patrullas rompieron la aparente calma de la conflictiva barriada palmesana de Corea en la noche del pasado 22 de enero. Un operativo conjunto de la Policía Nacional y la Policía Local de Palma puso el foco en un bar que llevaba tiempo en el punto de mira por las reiteradas quejas vecinales. Los residentes denunciaban molestias constantes y apuntaban a un posible menudeo de droga en el interior del local.

La intervención no fue menor. Diversas unidades especializadas de ambos cuerpos participaron en el dispositivo, que se desplegó con precisión milimétrica. Por parte de la Policía Local intervinieron el Grupo de Actuación Preventiva (GAP), la Unidad de Intervención Inmediata (UII) y la Patrulla Verde (UVMA), mientras que la Policía Nacional movilizó a la Unidad de Prevención y Reacción (UPR). La escena, según testigos, fue impactante: agentes custodiando accesos, controles en los alrededores y una entrada coordinada al establecimiento.

La UII y la UPR se encargaron de asegurar el perímetro y garantizar la seguridad del operativo. Con el entorno bajo control, el GAP accedió al interior del bar para proceder a la intervención. Una vez estabilizada la situación, la Patrulla Verde realizó una inspección exhaustiva del local, revisando desde la documentación administrativa hasta las condiciones sanitarias de la cocina y la ocupación de la vía pública.

El balance fue contundente. La Policía Nacional identificó a un total de 40 personas que se encontraban en el interior o en las inmediaciones del establecimiento y levantó cuatro actas por tenencia de sustancias estupefacientes. Paralelamente, la Policía Local formuló cinco actas contra el local por diversas irregularidades, entre ellas deficiencias en la documentación, problemas en las condiciones de la cocina, ocupación indebida de la vía pública y tolerancia al consumo de drogas en el interior.

Además, el operativo dejó otras actuaciones relevantes: se interpusieron dos denuncias de tráfico y se instruyó un informe por la presunta usurpación de una tarjeta del TIB, ampliando así el alcance de la intervención más allá del propio establecimiento.

Aunque el despliegue fue amplio y generó expectación entre los vecinos, fuentes policiales señalaron que el operativo se desarrolló sin incidentes destacables. No obstante, el mensaje es claro: las autoridades intensificarán este tipo de dispositivos conjuntos para responder a las demandas ciudadanas y reforzar la convivencia y la seguridad en la barriada.

En Camp Redó, donde el malestar vecinal llevaba tiempo acumulándose, la redada supone un aviso contundente. La presión policial, aseguran, continuará.