Los ecoseparatistas de Més repudian el cicloturismo en Mallorca y lo añaden a su discurso turismofóbico
Suman el ciclismo en carretera al discurso habitual contra hoteles, turistas, ocio y coches de alquiler
Más de 120 hoteles están especializados en ciclismo e incluyen servicios de alquiler y reparación de bicicletas

El líder de los ecosoberanistas de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha ampliado los límites de turismofobia de los que hace gala su formación. Ya no sólo sobran turistas en Mallorca porque «destruyen la convivencia», ya no sólo sobran hoteles «porque devoran territorio», ya no sólo sobra ocio nocturno «porque atrae turismo de borrachera», ya no sólo sobran coches «porque saturan y contaminan». Ahora también les sobran los cicloturistas «porque es algo peligroso».
Apesteguia denuncia que durante la Semana Santa fue «muy difícil circular por diversas carreteras de Mallorca, como las de la Serra de Tramuntana, debido a la cantidad de cicloturistas que paseaban por estas carreteras».
El ecosoberanista advierte de que las carreteras no están preparadas para esta afluencia, que se ha llegado a cifrar en 10.000 bicicletas alquiladas durante la Semana Santa. Añade que la combinación de coches y cicloturistas «roza lo peligroso por la situación de colapso».
Mallorca, con 2.071 kilómetros de carreteras y caminos locales, se ha convertido en un destino de referencia para los amantes de esta práctica deportiva. La variedad de orografía, el agradable clima mediterráneo y toda una infraestructura creada para satisfacer la demanda del ciclista hacen que esta isla sea considerada el paraíso de los ciclistas.
No sólo eso, Mallorca es una isla con una larga tradición ciclista. Muestra de ello es la destacada afición que hay entre la población de la isla, la gran cantidad de volteadoras y velódromos que se construyeron a principios del siglo XX y los numerosos deportistas de élite que ha dado esta tierra, como los internacionalmente conocidos Joan Llaneras y Guillem Timoner.
La actividad se puede practicar todo el año, siendo de octubre a mayo la época más recomendable. En diciembre es habitual ver por las carreteras de la isla a los principales equipos profesionales del mundo que se concentran en Mallorca para entrenar y preparar la temporada ciclista. La primera cita en el calendario deportivo es la Mallorca Challenge, prestigioso evento donde participan ciclistas de élite y que suele tener lugar a finales de enero.
Equipos amateurs y aficionados eligen Mallorca no solo por su belleza y condiciones ideales para la práctica ciclista, sino también por su oferta turística. Más de 120 hoteles están especializados en ciclismo e incluyen servicios de alquiler y reparación de bicicletas, menús adaptados, servicio de masajes, etc., haciendo que la isla sea un lugar único para la práctica del ciclismo.