OkBaleares
manacor

Detenido por meterse en una finca de Mallorca y robar naranjas: «No lo puedo evitar, están muy buenas»

El ladrón accedió a una propiedad privada varias veces saltando un muro de dos metros de altura

La tranquilidad de una calle residencial de Manacor, en Mallorca, se ha visto sacudida por un suceso tan insólito como surrealista. Un hombre fue detenido después de colarse repetidamente en una finca privada con un único objetivo: llevarse naranjas. Y no cualquier día, ni una sola vez. Según consta en la denuncia interpuesta ante la Policía Local de Manacor por el propietario, era ya la tercera o incluso la cuarta ocasión en la que alguien saltaba el muro de su propiedad para robar la fruta.

Todo ocurrió en una finca situada en la calle Bailén, donde el dueño decidió alertar a la Policía tras volver a hallar indicios de que alguien había vuelto a entrar en su terreno. No era una sospecha cualquiera. El acceso no era sencillo: para llegar hasta los naranjos, el intruso debía escalar un muro de aproximadamente dos metros de altura. Aun así, alguien parecía estar dispuesto a hacerlo una y otra vez.

Cuando finalmente apareció el presunto ladrón, la escena dejó atónitos tanto al propietario como a los agentes. El hombre llevaba varias naranjas en la mano, aparentemente listo para marcharse con su botín. Lejos de negar lo ocurrido, respondió con total naturalidad. «No lo puedo evitar, estas naranjas están muy buenas», dijo sin inmutarse.

Los primeros en llegar al lugar fueron agentes de la Policía Local de Manacor, que se hicieron cargo de la situación tras la llamada del dueño de la finca. Al comprobar los hechos y las circunstancias de acceso a la propiedad, procedieron a detener al sospechoso por un presunto delito de robo con fuerza con escalo, ya que para entrar tuvo que saltar el alto muro que rodea el terreno.

Según la información recabada en el lugar, el detenido -de origen sudamericano- no era un desconocido para la finca. Todo apunta a que llevaba días o incluso semanas colándose en el terreno para hacerse con las naranjas, que al parecer consideraba irresistibles.

Tras la detención, los agentes realizaron las diligencias correspondientes y el arrestado fue posteriormente trasladado a dependencias de la Policía Nacional. Allí quedó a disposición judicial y fue presentado ante el juez.

Mientras tanto, en la zona el episodio ha corrido de boca en boca. Algunos vecinos no salen de su asombro ante un caso que mezcla delito, fruta y una confesión tan inesperada como sincera. Porque si algo ha quedado claro en este peculiar suceso es que para el detenido aquellas naranjas merecían el riesgo de saltar un muro de dos metros y acabar esposado.