Detenida en Manacor la madre condenada por arrojar a su bebé a un contenedor tras varios días fugada
La mujer había sido condenada por la Audiencia de Palma a prisión permanente revisable
La Policía Nacional y la Guardia Civil han asestado un golpe contundente al detener en Manacor a Yolanda Moreno López, la mujer condenada a prisión permanente revisable por el asesinato de su bebé en un caso que conmocionó profundamente a Mallorca. La arrestada, que permanecía fugada, ha sido localizada en el propio término municipal tras un operativo policial preciso, que ha permitido seguir su rastro hasta poner fin a su huida sin margen de escapatoria.
La localización ha sido posible gracias a una investigación conjunta de la Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional en Manacor y de la Unidad Adscrita de la Guardia Civil en la Audiencia Provincial de Palma, que logró situar a la mujer en la localidad de Manacor.
Tras su detención, Moreno López pasará la noche en los calabozos y será puesta a disposición del juzgado de guardia, paso previo a su próxima cita judicial. El próximo 7 de abril a las 12:00 horas deberá comparecer ante la Audiencia Provincial de Palma, donde se abordará la ratificación de la prisión provisional, en un nuevo capítulo de un caso de extrema dureza que vuelve a sacudir a la opinión pública.
La detención se produce después de que la mujer se encontrara en paradero desconocido tras no presentarse a la lectura del veredicto en la Audiencia Provincial, donde estaba citada oficialmente a las 17:00 horas. Pese a que su abogado había recibido correctamente la notificación, la acusada no acudió a la sede judicial, lo que activó de inmediato las alarmas.
La Policía Nacional confirmó entonces que no se encontraba ingresada en ningún hospital ni había sido localizada en su domicilio ni en otros lugares habituales, mientras que los intentos de contacto telefónico realizados horas antes resultaron infructuosos. Desde ese momento, se inició un dispositivo de búsqueda que ha culminado ahora con su arresto.
Los hechos se remontan al 3 de noviembre de 2023, cuando la mujer, embarazada de entre 26 y 27 semanas, se puso de parto en el interior de un vehículo en el que viajaba junto a otros dos procesados en Porto Cristo. Tras dar a luz, y a pesar de encontrarse en las inmediaciones de un centro hospitalario, la madre entregó al recién nacido a uno de los hombres para que lo arrojara a un contenedor cercano. Acto seguido, abandonaron el lugar. El caso, por su crudeza, generó una fuerte conmoción social y se ha convertido en uno de los sucesos más estremecedores de la crónica negra en España.