Un estudio revela el gran peligro oculto cuando el cáncer de mama aparece por segunda vez
Una investigación internacional descubre señales de un envejecimiento biológico acelerado en los segundos tumores
Histórico descubrimiento sobre el cáncer de mama. Un estudio internacional concluye que hay una mayor agresividad del tumor en aquellas pacientes que ya desarrollaron la enfermedad y la superaron. Los investigadores han identificado señales compatibles con un envejecimiento biológico acelerado en los cánceres de mama que salen por segunda vez en una misma persona.
La investigación, que ha estado liderada por el Instituto de Investigación Sanitaria de Baleares (IdISBa), demuestra que estos segundos tumores presentan unos cambios moleculares que alteran el funcionamiento de los genes sin modificar la secuencia de ADN.
El investigador del proyecto y director del Laboratorio de Epigenética del Cáncer del IdISBa, Diego Marzese, ha explicado que a medida que aumenta la supervivencia del cáncer, cada vez hay más pacientes que, años después de haber superado la enfermedad, desarrollan un segundo tumor.
Este segundo tumor, en palabras de Marzese, no consiste en una metástasis del anterior, sino en una nueva enfermedad. «Durante años se ha observado que estos segundos tumores de mama presentan un peor pronóstico que los tumores primarios, pero se desconocían las bases biológicas que lo podrían explicar», ha señalado.
En este sentido, el primer autor del estudio, Andrés F. Bedoya-López, ha subrayado que estas alteraciones «podrían estar relacionadas con el impacto acumulado del cáncer previo, de sus tratamientos y de procesos asociados al envejecimiento biológico acelerado».
Cabe indicar que este ambicioso trabajo es la culminación de una línea de investigación iniciada en el año 2017 por el equipo de Marzese junto con cirujanos y oncólogos del Saint John’s Cancer Institute de Los Ángeles.
Los investigadores hablan de «cicatrices» epigenéticas
En concreto, los primeros estudios sugirieron que los tumores de mama desarrollados tras un cáncer previo podían presentar características moleculares propias. Ahora, la nueva investigación confirma y amplia aquellas observaciones mediante análisis epigenómicos de alta resolución realizados en cohortes independientes de pacientes.
«Nuestros resultados sugieren que estos tumores podrían conservar ‘cicatrices’ epigenéticas asociadas al cáncer previo o a sus tratamientos», ha expuesto Marzese, agregando que una de las hipótesis que ahora quieren explorar es «si parte de este envejecimiento biológico acelerado podría estar relacionado con el impacto acumulado de tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia».
Igualmente, el primer autor del estudio ha matizado que para ello serán necesarios estudios «específicamente diseñados para responder esta cuestión».
Desde el IdISBa han explicado que a pesar de que los tumores analizados compartían características clínicas similares, el estudio identificó diferencias «relevantes» en su perfil molecular. En concreto, se observaron alteraciones epigenéticas asociadas a genes relacionados con la señalización hormonal.
Además, el trabajo detectó señales compatibles con un mayor envejecimiento biológico de las células tumorales que, según los investigadores, podría reflejar el efecto acumulado de factores asociados al cáncer previo y a su contexto clínico.
Con todo, los investigadores consideran que estos hallazgos podrían contribuir al desarrollo de estrategias de seguimiento y tratamiento más personalizadas para pacientes supervivientes de cáncer.
Asimismo, el trabajo abre una nueva línea de investigación centrada en comprender cómo los tratamientos oncológicos pueden influir en el envejecimiento biológico a largo plazo y por qué algunas personas parecen más vulnerables que otras a estos efectos.