La consejera balear de Salud denuncia que la tecnología que dejó el Govern de Armengol fue «excel y palitos»
Califica de "vergüenza ajena" lo visto y escuchado durante el juicio del 'caso Mascarillas'

La consellera de Salud, Manuela García, ha reivindicado este jueves la apuesta que está haciendo el Govern por la transformación digital de la asistencia sanitaria. «Cuando llegamos nos encontramos excel y palitos», ha afirmado García, que ha participado este jueves en Madrid en un desayuno-sociosanitario de Europa Press.
En su primera intervención, la consellera ha hecho balance de la legislatura y ha hecho hincapié en la transformación digital y en el trabajo en la «medicina del mañana» y la gestión basada en datos.
«Podemos saber cuántas vacunas se han puesto por grupo de riesgo, por centro de salud o incluso por médico, o podemos saber cuántas bajas médicas se han dado por causa o por centro de salud», ha indicado. En este sentido, ha destacado la implantación de la nueva receta electrónica y el espacio de gestión Espai Salut.
La consellera de Salud ha subrayado igualmente la salud mental como prioridad del Ejecutivo autonómico, a petición expresa de la presidenta del Govern, Marga Prohens, a inicio de la legislatura. Para García, el tiempo ha demostrado que fue «una gran idea» abordar esta cuestión creando una dirección general.
La consellera ha calificado este jueves como «vergüenza ajena» lo escuchado durante el juicio del caso Mascarillas en el Tribunal Supremo (TS) y ha añadido que «queda recorrido» en cuanto a la derivada balear del caso.
García ha participado este jueves en un desayuno socio-sanitario durante el cual ha recordado que, al margen de lo visto y escuchado en las últimas semanas en el TS -«dan un poco de vergüenza ajena cómo se pueden expresar de esa manera o utilizar a las mujeres de esa forma», ha añadido- el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil «deja muy claro» que en Baleares «se abrió la puerta a esta supuesta banda criminal, que se compraron mascarillas, que se pagaron en tiempo récord antes de tener el contrato y que siguen pudriéndose en un almacén».
La consellera ha recordado igualmente que su antecesora en el cargo, la ahora diputada del PSOE Patricia Gómez fue a una comisión de investigación y dijo que no había ningún contacto y que ahora hay «whatsapps públicos y que existen».