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Carreras ilegales y fuegos artificiales: la peligrosa moda que sacude Mallorca los fines de semana

Las concentraciones clandestinas de motor se repiten en distintos puntos de la isla, especialmente, en polígonos de Palma

Mallorca se ha convertido en los últimos meses en uno de los principales escenarios de carreras ilegales de vehículos, una peligrosa moda que se repite especialmente durante los fines de semana y vísperas de festivo. Estas competiciones clandestinas, organizadas en polígonos industriales y carreteras secundarias, suponen un serio riesgo tanto para los participantes como para los vecinos de las zonas afectadas.

Uno de los últimos encuentros multitudinarios tuvo lugar en el aparcamiento de la fábrica Gordiola, en el kilómetro 19 de la carretera de Manacor, dentro del término municipal de Algaida. En el lugar se congregaron más de un centenar de aficionados al motor y, según puede apreciarse en las imágenes a las que ha tenido acceso OKBALEARES, incluso se lanzaron fuegos artificiales, elevando la peligrosidad del evento. Horas más tarde, la Policía Local de Palma tuvo que intervenir para disolver otra concentración similar en el polígono de Can Valero.

No es la primera vez que estas carreras terminan con consecuencias graves. En varias ocasiones, los propios participantes han sufrido accidentes de consideración, con vehículos destrozados y la necesidad de asistencia sanitaria. El pasado mes de diciembre, un grave accidente entre una motocicleta y un turismo dejó a un joven gravemente herido en el polígono de Can Valero, un suceso que incrementó la preocupación vecinal.

Los residentes de zonas como Son Castelló, Son Rossinyol y especialmente Can Valero denuncian el ruido constante y el peligro recurrente. A partir de las 23.00 horas, grupos de jóvenes se reúnen en calles poco iluminadas, entre naves industriales cerradas, donde los vehículos se alinean y una cuenta atrás improvisada da inicio a las carreras en plena vía pública.

Uno de estos encuentros terminó recientemente en tragedia. Tras varias carreras protagonizadas por motocicletas de pequeña cilindrada, algunas presuntamente manipuladas, un joven motorista perdió el control mientras realizaba un caballito e impactó violentamente contra un vehículo BMW. El suceso generó momentos de gran tensión ante el temor de un desenlace fatal.

Por su parte, algunos participantes en estas carreras clandestinas aseguran que llevan años reclamando la creación de un circuito legal, con tarifas accesibles, donde poder practicar su afición de forma segura. Denuncian que el circuito de Llucmajor, de carácter privado, les impide el acceso incluso pagando una cuota, y solicitan la intervención de las administraciones públicas para evitar lo que consideran una situación de monopolio.

Mientras tanto, el rugido de los motores continúa siendo una constante en las noches de Palma, alimentando la inquietud de vecinos y autoridades ante un fenómeno que parece lejos de desaparecer.