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El pequeño pueblo blanco de Córdoba en el que hay chollos en viviendas: una casa de 200 metros por 20.000 euros

El acceso a la vivienda se ha convertido en la gran problemática de muchas familias. Y no sólo por la subida constante de precios sino que existe también un auténtico problema de oferta. Y ante esta situación, muchos compradores buscan alternativas fuera de los grandes núcleos urbanos. De este modo, la vida en los pueblos parece la alternativa de muchos y entre los más interesantes o los que tienen viviendas más asequibles, destaca en concreto un pueblo de Córdoba.

En pleno Alto Guadiato se encuentra Peñarroya-Pueblonuevo, el pueblo que se ha colado en las listas como el municipio con el metro cuadrado más barato de Andalucía. La cifra, que ronda los 440 euros/m² según los últimos datos de Idealista. Basta comparar este pueblo de Córdoba con la media de la comunidad, que supera ampliamente los 2.700 euros/m², para entender por qué muchos compradores están mirando hacia esta zona del norte cordobés. Pero la sorpresa no llega sólo por la estadística. Lo verdaderamente llamativo es descubrir anuncios de viviendas que superan los 200 metros cuadrados por apenas 20.000 euros, una cifra que, en otras zonas, no alcanza ni para una plaza de garaje. Ese contraste explica el creciente interés por un municipio que, aunque discreto y pegado a su historia minera, ofrece algo difícil de encontrar en el mercado actual con casas muy baratas y sobre todo una vida más tranquila.

El pueblo más barato de Córdoba para comprar casa

Peñarroya-Pueblonuevo, con algo más de 10.300 habitantes, se encuentra a alrededor de una hora por carretera de Córdoba capital. La distancia no es excesiva y, sin embargo, la diferencia en precios resulta abismal. La plataforma Idealista situó en octubre de 2025 el valor medio del metro cuadrado en 440 euros, muy por debajo de cualquier capital andaluza y de la mayoría de municipios de su entorno. Aunque este precio ha subido un 8% en el último año, sigue instalado en niveles que sorprenden incluso a los profesionales del sector.

Este comportamiento tiene varias explicaciones. Por un lado, la zona vivió una etapa industrial vinculada a la minería que dejó un parque de viviendas amplio y pensado para familias. Por otro, la pérdida de actividad en las últimas décadas frenó el crecimiento de precios, manteniéndolos en una franja asumible que hoy contrasta con lo que ocurre en casi cualquier punto de España. A esto se suma un entorno natural y un ritmo vital que muchos urbanitas empiezan a buscar tras años de estrés inmobiliario.

Viviendas amplias por menos de 20.000 euros

Los datos de Idealista del 1 de diciembre de 2025 para este pueblo de Córdoba registraban alrededor de 75 viviendas en venta, la mayoría casas independientes o chalets. Buena parte de ellas no supera los 19.000 euros, aunque muchas requieren reforma. Esa necesidad de actualización no es necesariamente un obstáculo para quienes buscan un proyecto a largo plazo: iniciar una inversión por tan solo 15.000 o 18.000 euros permite plantear reformas por fases, sin el peso de una hipoteca elevada.

Sin embargo, también hay pisos listos para entrar a vivir o que sólo precisan mejoras puntuales. Entre las ofertas más destacadas figura una casa de 212 metros cuadrados valorada en unos 24.100 euros, con estructura sólida y suficiente espacio para una familia. A partir de ahí, aparecen inmuebles entre 25.000 y 30.000 euros que ofrecen superficies de entre 60 y 90 metros útiles, algunos reformados y otros con buen estado general.

Lo que más sorprende a quienes exploran el municipio es la disponibilidad de viviendas muy grandes, incluso de 270 metros cuadrados, con patio y sótano incluidos, por unos 65.000 euros. Son casas que, trasladadas a cualquier capital andaluza, superarían los 250.000 euros sin problema. Ese diferencial explica por qué, en los últimos meses, varios compradores procedentes de Sevilla, Málaga o Madrid han empezado a interesarse por la zona, bien para teletrabajar, bien para invertir o incluso para fijar una segunda residencia.

Un municipio sencillo, con patrimonio y memoria minera

Peñarroya-Pueblonuevo no es sólo una sucesión de casas baratas. El pueblo conserva un carácter propio, marcado por décadas de actividad minera que moldearon su paisaje urbano. Entre los edificios más reconocibles se encuentran la Parroquia de El Salvador y San Luis Beltrán, la Biblioteca Municipal, el mercado de abastos Sebastián Sánchez y las singulares casas del barrio francés, un conjunto arquitectónico que recuerda la influencia europea durante el pasado industrial del municipio.

Ese legado está también presente en La Yutera, una de las construcciones más emblemáticas del patrimonio minero local. Aunque la actividad dejó de ser el motor económico principal hace años, la huella de esa época continúa visible en las calles, en algunos talleres rehabilitados y en la memoria colectiva del pueblo. Quienes llegan por primera vez suelen sorprenderse al encontrar este tipo de patrimonio en un municipio pequeño, alejado de los focos turísticos habituales.

Naturaleza cercana y un ritmo de vida distinto

Más allá de las viviendas y el patrimonio industrial, la zona ofrece un entorno natural que cada vez valoran más quienes buscan tranquilidad. El municipio se integra en el corredor Córdoba-Badajoz, rodeado de dehesas y sierras suaves. Muy cerca se encuentran el Peñón de Peñarroya y el embalse de Sierra Boyera, dos espacios muy frecuentados por senderistas, pescadores y amantes de la observación de aves. Ese paisaje, sumado al bajo coste de la vivienda y a la disponibilidad de casas grandes, ha convertido al municipio en una opción real para quienes quieren cambiar de vida sin alejarse demasiado de grandes ciudades.