Andalucía
Sucesos Málaga

Detenido un inmigrante senegalés por agredir a cuatro agentes y dos pasajeros en un autobús de Mijas

El hombre golpeó a un anciano y dio varios puñetazos a un joven que le recriminó su actitud

El altercado concluyó con cinco personas lesionadas, entre ellas tres guardias civiles y un policía local

La Guardia Civil ha detenido en Mijas (Málaga) a un hombre de 29 años tras protagonizar un altercado en un autobús y lesionar a media decena de personas. El joven, de origen senegalés y nacionalidad francesa, golpeó a un anciano, agredió al joven que salió en su defensa y en el momento de su arresto arremetió contra tres agentes de la Benemérita y un policía local. El varón ha sido arrestado como presunto autor de un delito de atentado a la autoridad y otro de lesiones.

Los hechos tuvieron lugar este pasado domingo, sobre las 17:00 horas, en una parada de autobús de esta localidad de la Costa del Sol. El joven habría comenzado a golpear, sin razón aparente, a un anciano que viajaba en el autobús, por lo que uno de los pasajeros le instó a que se calmara, pero éste respondió con agresividad, propinándole varios puñetazos a él también.

Dado su grado de violencia, la detención del individuo exigió de una considerable presencia de refuerzos, ya que los guardias civiles no pudieron inicialmente hacerse con la situación y requirieron la llegada de dos policías municipales para poder arrestar al joven, que se negaba a bajarse del autobús.

Durante su detención, el presunto agresor ofreció una fuerte resistencia y tres agentes de la Guardia Civil y un policía local sufrieron heridas de diversa consideración.

Jucil, acusación particular

La asociación profesional Justicia para la Guardia Civil (Jucil) ha anunciado que representará como acusación particular a los agentes de este Cuerpo agredidos en el arresto. El portavoz de Jucil en Málaga, Pedro Rosa, ha manifestado que la violencia mostrada por el detenido «expresa una vez más la escasez de medios con los que cuentan los guardias civiles para enfrentarse a este tipo de situaciones».

«Limitados en el uso profesional de las armas, nuestros cuerpos son la única frontera entre el agresor y los agredidos, en este caso un usuario del autobús y el resto de los viajeros», ha subrayado Rosa, quien ha lamentado que los guardias civiles sigan sin ser considerados profesión de riesgo, una reclamación histórica del sindicato.

Jucil ha demandado más recursos para ofrecer seguridad a la ciudadanía ante actitudes violentas, como contar con pistolas eléctricas tipo táser o cámaras de grabación unipersonales. La asociación, según ha anunciado en un comunicado, pedirá para el presunto agresor las mayores penas e indemnizaciones que recoja el Código Penal.