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Las personas que evitan salir en las fotos no lo hacen por lo que crees

Aquellas personas que, cuando aparece una cámara, hacen lo que sea para evitar salir en la fotografía, podrías pensar que estas personas son simplemente tímidas o con alguna inseguridad física. Sin embargo, los especialistas en psicología afirman que el motivo puede estar relacionado con experiencias emocionales pasadas que aprendió en la infancia.

Los expertos en conducta de la persona y en la autoimagen señalan que el problema no está en ‘salir mal’, sino en la sensación de sentirse observado y/o evaluado por los demás. Aunque otros lo asocian a una construcción emocional que viene de la infancia.

Según la psicología, la percepción que tenemos de nosotros mismos no se forma únicamente frente al espejo, sino que además los comentarios, las comparaciones y las formas de validación de la infancia y la adolescencia forman e influyen en cómo nos vemos.

Por ello, el hecho de hacerse una foto es un pequeño acto que puede generar un gran problema. Las personas que desde pequeños son criticadas por su apariencia física, muchas veces temen la idea de ‘ser vistas’ por el miedo a ser juzgadas. Y es por ello que la foto pasa de ser un recuerdo a generar una fuerte incomodidad emocional.

Asimismo, los especialistas subrayan que este comportamiento es visible durante pequeños momentos del día a día. Estas personas no quieren ver las fotos, piden hacer muchas o incluso sienten vergüenza, al igual que se intentan esconder en las fotos de grupo, llegando a inventar excusas para no aparecer o necesitan verificar cada imagen antes de que alguien las publique.

Según los psicólogos, muchas veces esto lo hacen como una manera de autoprotegerse. Evitar la cámara les genera alivio momentáneo, pero al mismo tiempo refuerza la idea de que exponerse puede ser algo amenazante.

Los especialistas subrayan que no todas las personas que rechazan las fotos tienen que tener problemas graves de autoestima. En muchos casos, puede ser por la incomodidad relacionada con la exposición y el miedo al juicio ajeno.

Incluso las personas sociables, seguras o extrovertidas pueden llegar a sentirse completamente incómodas frente a una cámara.

Además, si le sumas a la actualidad que hoy vivimos, una época donde las imágenes viajan constantemente por las redes sociales y quedan expuestas a los comentarios inmediatos, esa sensación de ser evaluado constantemente puede intensificarse todavía más.

Psicólogos explican que mejorar la relación con las fotos no es necesario obligarse a amar cada imagen ni dejar de sentirse incómodo de un día para el otro. El primer paso suele ser entender de dónde viene esa tensión y reconocer que muchas veces el malestar está más relacionado con experiencias emocionales pasadas que con la apariencia real.

Y precisamente ahí es cuando aparece una de las ideas centrales que remarcan los expertos, evitar las fotos muchas veces tiene menos que ver con timidez y más con una relación aprendida entre exposición y juicio.