Semana Santa

Ni Castilla ni Andalucía: el coqueto pueblo balear con una de las tradiciones de Semana Santa más sobrecogedoras

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Devallaments en Mallorca. Foto: Consejería de Turismo, Cultura y Deportes de las Islas Baleares
  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

En el norte de Mallorca, se celebra uno de los ritos más impresionantes del archipiélago. El municipio de Pollensa convierte el Viernes Santo en una experiencia marcada por el silencio, la penumbra y la solemnidad.

Su representación del Davallament (el Descendimiento de Cristo) es una de las ceremonias religiosas más singulares de Baleares.

Semana Santa en Pollensa: una tradición única en Baleares que sorprende a los turistas

El acto central de la Semana Santa de Pollensa es el Davallament, que se celebra cada Viernes Santo en el monte del Calvario. Según señala Vacalia, esta ceremonia está considerada una de las representaciones de teatro sacro más antiguas de Baleares y fue declarada evento de interés turístico en 1968.

La escenificación comienza en la cima del Calvario, donde se sitúa una pequeña iglesia del siglo XVIII. Desde allí, la imagen de Cristo es descendida en un acto cargado de simbolismo y recogimiento. El entorno ofrece vistas privilegiadas sobre la bahía y el casco histórico, reforzando el carácter escénico del ritual.

El silencio es uno de los elementos más distintivos. A diferencia de otras celebraciones multitudinarias, en Pollensa la procesión transcurre sin música ni estridencias, creando una atmósfera de profundo respeto.

Esta sobriedad es una de las señas de identidad de la tradición del Viernes Santo en distintos puntos de la isla, aunque el Davallament pollensino es el más emblemático.

Davallament en Pollensa: la procesión que baja 365 escalones entre antorchas y cipreses

El descenso se realiza a través de una escalinata monumental compuesta por 365 escalones, uno por cada día del año.

Según Viajeros Callejeros, esta descendimiento es uno de los imprescindibles que ver en Pollensa, tanto por su simbolismo como por las vistas panorámicas que ofrece. Durante el Davallament, la escalinata aparece flanqueada por cipreses y catorce cruces que representan las estaciones del Vía Crucis.

La organización corre a cargo de la Cofradía del Calvario, conocida popularmente como la «Cofradía de las Capas». Sus miembros siguen estatutos que se remontan al siglo XVII y visten capas negras que, en algunos casos, cuentan con más de un siglo de antigüedad, transmitidas de generación en generación.

La procesión avanza iluminada únicamente por antorchas, reforzando la estética austera del acto. El recorrido concluye en la Plaza Mayor, frente a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles, donde finaliza la representación.

Qué ver en Pollensa y qué comer durante la Semana Santa en Mallorca

Pollensa destaca por su riqueza histórica y paisajística. El convento de Santo Domingo y el llamado Puente Romano forman parte de los principales atractivos culturales del municipio. Su casco antiguo, de calles empedradas y arquitectura tradicional, refuerza la sensación de viaje en el tiempo.

En el plano gastronómico, la Pascua mallorquina se acompaña de dulces típicos como los rubiols, unas empanadillas en forma de media luna rellenas habitualmente de cabello de ángel o requesón, muy presentes en hornos y pastelerías durante estas fechas.

Pollensa mantiene viva una tradición que combina patrimonio, fe y paisaje. Una Semana Santa distinta, silenciosa y profundamente arraigada en la identidad mallorquina.

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