Rutas por cementerios, ¿arte o visita macabra?
La villa medieval más desconocida y menos masificada de Madrid para hacer una escapada este otoño: es conjunto Histórico-Artístico desde 1974
La isla paradisíaca donde es verano todo el año y donde flotas como en el Mar Muerto: la conexión desde España es muy buena
Parece Roma pero es uno de los conjuntos históricos más desconocidos de Extremadura y además tiene un imponente castillo musulmán del siglo XIV
Hay que reconocer que lo macabro atrae al ser humano. Ya sean los lugares malditos, las viejas historias de fantasmas o los sitios abandonados, lo que está claro es que el morbo nos mueve. Y hay viajeros que se ven atraídos especialmente por él. ¿Y qué puede haber más macabro que los cementerios? Pues sí, queridos lectores, el necroturismo o ruta turística a los camposantos es una realidad.
Cada vez son más los cementerios que organizan rutas guiadas para los visitantes, tanto de día como de noche. En Europa hay más tradición que en España. No en vano hay cementerios muy conocidos como el de MontMartre o los de Normandía que acogen miles de turistas. Tanto es así que existe una “Ruta de Cementerios Singulares en Europa”, que recorre 22 países y 179 cementerios.
El objetivo de esta iniciativa es el apoyo a los cementerios para difundir el valor de los estilos artísticos y recaudar fondos para sufragar los gastos de la erosión que sufren algunos monumentos. Cada cementerio tiene un precio para hacer la visita guiada. ¡Y los hay que la hacen teatralizada!
Cementerios en España
En España el cementerio de Monturque, en Córdoba, es el único que tiene una parte arqueológica declarada Bien de Interés Cultural. Y es que cuenta con cisternas romanas descubiertas en el siglo XIX. En aquella época hubo de ampliar el camposanto por una epidemia de cólera.
Claro que en el catálogo de rutas están incluidos: el cementerio municipal de Granada, el de Ciriego y el de Comillas en Cantabria, el de Polloe en San Sebastián, el deVilanova i la Geltrí y el de Montjuic en la provincia de Barcelona, el de Valencia (“Museo del Silencio”), el de La Almudena en Madrid, el de Bilbao y el del Inglés en Málaga.
En Galicia tiene especial mención el conocido como “Cementerio del Fin del Mundo”. Está en Finisterre y lo forman 14 cubos de granito orientados hacia el mar desde el acantilado. Es el cementerio sin muertos mejor valorado del mundo ya que es obra de César Portela.
¿Y qué se puede ver en un cementerio? El viajero que los visita, además de admirar las obras que hay en los panteones, lápidas y nichos, también pueden recorrer las tumbas de personajes ilustres. Como en todo, los hay quienes están a favor y quienes se oponen. Unos apoyan la conservación del patrimonio, otros apuntan que se acaba con la tranquilidad y lo que significan estos lugares. Lo que está claro es que opción está ahí.
Lo último en Viajes
-
La villa medieval más desconocida y menos masificada de Madrid para hacer una escapada este otoño: es conjunto Histórico-Artístico desde 1974
-
La isla paradisíaca donde es verano todo el año y donde flotas como en el Mar Muerto: la conexión desde España es muy buena
-
Parece Roma pero es uno de los conjuntos históricos más desconocidos de Extremadura y además tiene un imponente castillo musulmán del siglo XIV
-
Este mercado navideño abrirá sus puertas por primera vez en Alemania en 2026 y pretende convertirse en uno de los mejores de Europa
-
El mejor conjunto histórico de Extremadura desde 1969 para hacer una escapada: tiene su propio festival ‘Otoño Mágico’ de Interés Turístico Internacional
Últimas noticias
-
Flick ya supera a Guardiola y Luis Enrique en el Barcelona
-
Declarado culpable el hijastro que asesinó a la baronesa ‘Mimi’ Ullens de seis disparos
-
La psicología confirma que los adultos que nunca piden ayuda no son independientes, sino que cargan con heridas de apego de la infancia
-
Las cortinas blancas ya no se llevan: éstas son las alternativas que llegan en 2027 más elegantes para decorar las ventanas de tu casa
-
Ramón Gómez de la Serna, escritor madrileño, sobre la infancia: «Cuando anuncian por el altavoz que se ha perdido un niño, siempre pienso que ese niño soy yo»