Viajes

La atracción de los lugares abandonados

En TourAffinity os hemos hablado de pueblos malditos y de viejas minas. Y nos gusta llevar a viajero a sitios poco corrientes, alejados de lo común. En esta línea, hoy traemos algunos lugares abandonados que provocarán una especial atracción al viajero.

Galicia, reino de lugares abandonados

Una de las comunidades autónomas con más pueblos abandonados es Galicia. Precisamente en A Coruña se encuentra la primera escapada que podemos hacer a uno de ellos: Oza-Cesuras. Allí hay un sanatorio que comenzaron a construir pero que nunca se acabó. Esto llevó a que poco después se proyectaran otros fines… que nunca llegaron a buen término.

Cayó en el deterioro, pero su aspecto fantasmal le otorga un atractivo especial. Pasear por la zona es muy grato, ya sea por echar un vistazo al ruinoso edificio o por recorrer el bosque que lo rodea.

Imagen de Galiciaunica.es

El fuerte prisión

En Navarra, el viajero puede visitar en el monte de San Cristóbal el fuerte con el mismo nombre. Lo construyeron para la defensa de la ciudad de Pamplona, pero nunca fue utilizado para ese fin. Al contrario, lo emplearon como prisión militar para republicanos, revolucionarios, políticos, etc.

El fuerte y sus terrenos ocupan una superficie de más de 600.000 metros cuadrados. Hace unos años se podía visitar por dentro, pero ahora ya no. Eso sí, siempre hay algún hueco por donde entrar (no lo recomendamos). Y aunque está abandonado es posible hacerse una idea de lo que fue en su día. Se pueden ver aún los calabozos, la iglesia, los depósitos de agua… Por supuesto, los alrededores también suponen un atractivo turístico.

Por eso, si la entrada se antoja imposible (que será lo más lógico), la visita no decepcionará. El exterior es espectacular. Lo rodea un enorme foso y se puede ver la cantidad de troneras que tiene la muralla para la defensa. De hecho, se tarda un buen rato en dar la vuelta a todo el fuerte. Sin duda es uno de esos lugares abandonados con mucha historia detrás.