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¿Puede una barra cambiar de verdad tu tele? Pongo a prueba la JBL Bar 500MK2

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

La JBL Bar 500MK2 es de esas barras de sonido que tienen bastante claro a quién van dirigidas. Hablamos de personas que quieren mejorar de forma evidente el sonido del televisor, ganar presencia en películas, series y música, pero sin meterse en una instalación complicada ni llenar el salón de altavoces. Presentada el año pasado en Copenhague, ofrece una serie de ventajas evidentes si deseas sacar un extra a tus dispositivos.

Así es la JBL Bar 500MK2

Ficha técnica JBL Bar 500MK2
Tipo Barra de sonido 5.1 canales con subwoofer inalámbrico
Potencia total 750 W RMS
Potencia barra 450 W RMS
Potencia subwoofer 300 W RMS
Subwoofer Inalámbrico de 260 mm (10 pulgadas)
Tecnologías de sonido Dolby Atmos, DTS Virtual:X, MultiBeam 3.0, PureVoice 2.0 y SmartDetails
Respuesta en frecuencia 40 Hz – 20 kHz
Conectividad inalámbrica Wi-Fi 6, Bluetooth 5.3, AirPlay, Google Cast, Spotify Connect, Tidal Connect y Roon Ready
Entradas de audio HDMI, óptica, Bluetooth y USB
HDMI 1 entrada HDMI y 1 salida HDMI eARC
Compatibilidad HDR HDR10 y Dolby Vision passthrough
Calibración acústica Sí, automática mediante la aplicación JBL One
Control por app JBL One
Asistentes de voz Compatible con dispositivos con Google Assistant y Siri
Dimensiones barra 940 x 50,5 x 104 mm
Peso barra 2,9 kg
Dimensiones subwoofer 325 x 400 x 325 mm
Peso subwoofer 8,1 kg
Contenido de la caja Barra de sonido, subwoofer inalámbrico, mando a distancia, cable HDMI, soportes de pared y documentación

Es un sistema de dos piezas, la barra principal y un subwoofer inalámbrico. La barra mide 940 x 50,5 x 104 mm y el subwoofer 325 x 400 x 325 mm, así que no estamos ante un conjunto diminuto, pero tampoco resulta invasivo si tienes un mueble de televisión normal o un rincón donde colocar el subwoofer. JBL la plantea como una barra 5.1 con 750 W de potencia total, compatibilidad con Dolby Atmos, DTS Virtual:X, MultiBeam 3.0, conexión HDMI eARC y calibración sencilla del sonido.

Lo mejor, se instala sin líos

La primera buena sensación llega antes incluso de escucharla, la instalación es simple. Conectar la barra al televisor por HDMI eARC, colocar el subwoofer, enchufar y ajustar. No hay cables cruzando el salón ni altavoces traseros que obliguen a pensar demasiado dónde ponerlos.

Ese punto es importante, porque muchas personas quieren mejorar el sonido de la tele pero se frenan al pensar en receptores AV, altavoces, cables, configuraciones y menús interminables. Aquí la propuesta es mucho más directa, ponerla, configurarla y usarla.

Además, la app JBL One permite configurar la barra, ajustar el sonido con ecualizador y recibir actualizaciones de software, mientras que la calibración adapta el resultado al salón donde se instala.

Foto: Nacho Grosso

Qué consigue frente al sonido del televisor

La mejora se nota sobre todo en tres aspectos, cuerpo, claridad y sensación de escena. El salto frente a los altavoces integrados de un televisor plano es evidente. Las voces ganan presencia, los efectos tienen más espacio y el subwoofer aporta ese grave que una tele, por limitaciones físicas, normalmente no puede dar. En películas y series, esto da como resultado una experiencia más llena, menos fina y menos encajonada.

JBL incluye PureVoice 2.0, una tecnología pensada para mejorar la claridad de los diálogos, y eso viene bastante bien con el uso real a la hora de ver contenido sin tener que subir y bajar el volumen constantemente cuando una escena pasa de una conversación baja a una explosión.

Foto: Nacho Grosso

No es un cine en casa con altavoces traseros, y conviene tenerlo claro

La Bar 500MK2 ofrece sonido envolvente virtual mediante tecnologías como Dolby Atmos, DTS Virtual:X y MultiBeam 3.0, pero no hay que confundirla con un sistema completo con altavoces traseros físicos.

Lo que consigue es abrir mucho más el sonido que una tele y crear una escena más amplia y envolvente. Para la mayoría de salones y usuarios, eso ya será un cambio grande. Pero quien busque una experiencia de cine en casa más precisa, con efectos claramente localizados por detrás, probablemente debería mirar modelos con altavoces traseros dedicados. Personalmente, me ha ganado porque aporta mucha calidad sin liarte.

Foto: Nacho Grosso

¿A quién le viene bien?

Esta JBL Bar 500MK2 viene especialmente bien para quien tiene una buena tele pero siente que el sonido no está a la altura. También para quien ve muchas películas, series, deportes o juega en consola y quiere una experiencia más contundente sin complicarse.

Es una opción muy lógica para salones medianos, para usuarios que quieren graves con presencia y para quien valora que el sistema sea fácil de instalar y de usar a diario.

Foto: Nacho Grosso

También tiene sentido para quien escucha música desde servicios de streaming, ya que es compatible con opciones como AirPlay, Google Cast, Spotify Connect, Tidal Connect y Roon Ready.

Lo que debes tener en cuenta antes de comprarla

El subwoofer es inalámbrico en cuanto a señal, pero necesita enchufe y espacio. No es enorme, pero se nota físicamente en la habitación. También conviene ajustar bien el grave si vives en un piso o si no quieres que el sonido resulte demasiado protagonista por la noche.

Aunque la barra admite conexión HDMI eARC y paso de vídeo 4K con Dolby Vision, solo tiene una entrada HDMI además de la salida HDMI eARC, así que quienes tengan muchos dispositivos conectados deberán organizar bien consola, reproductor, decodificador o usar las entradas del televisor.

Foto: Nacho Grosso

Mi veredicto

La JBL Bar 500MK2 me ha dejado muy buenas sensaciones porque cumple justo con lo que se espera de una barra de sonido de este tipo: mejorar el sonido del televisor de forma clara, todo sin complicar la instalación y sin convertir el salón en una sala llena de equipos.

No es la opción para quien busca un cine en casa purista con altavoces traseros físicos, pero sí una solución muy cómoda para quien quiere diálogos más claros, graves con más pegada y una escena sonora mucho más convincente que la de la tele. Su precio actualmente en la web oficial de la marca es de 499 euros.