Tecnología

Apple “aprieta” a sus suministradores para abaratar costes en el iPhone 7

Todo el mundo sabe que Apple no tiene por delante el futuro más fácil en lo que se refiere al iPhone. El terminal se ha estancado en ventas en el último trimestre y todo apunta a que la renovación del iPhone 7 puede no ser suficiente para estimular las ventas como consiguió el iPhone 6 cuando por fin ofreció el esperado aumento de tamaño de pantalla. Además, con el descenso de los subsidios de las operadoras, los usuarios de Apple se están acostumbrando a mantener más tiempo sus terminales antes de reemplazarlos, lo que hace que aunque la base de usuarios crezca, pero las renovaciones se hagan esperar cada vez más. Apple es consciente ya que la próxima temporada va a ser complicada y su cadena de suministros se está resintiendo ya con menores órdenes de fabricación y, según informa DigiTimes, la compañía está llevando una agresiva campaña para rebajar los precios de sus suministradores y conseguir mejores beneficios.


En alguna ocasión, Tim Cook, presidente de Apple ha asegurado que su negocio no es crear el teléfono más popular sino el que que consiga la mayor satisfacción del cliente. Y en este caso, parece que se olvidó de añadir que su producto debía ser lo más rentable posible y, como no parece muy razonable que Apple se atreva a incrementar sus precios (aunque es posible que lo haga en sus modelos “Pro”) la manera más rápida de aumentar el beneficio es reduciendo los costes de fabricación. Quizá, al escuchar “reducción de costes” y “Apple” en una misma frase, a alguno le vengan a la cabeza ejecutivos estrella, espectaculares cuarteles generales de cristal curvado y otras acciones de dudosa rentabilidad que lleva a cabo la compañía de la manzana; pero la que parece que primero quiere llevar a cabo Apple es “apretar” a sus suministradores para conseguir mejores precios.

Según DigiTimes, la estrategia de Apple es la misma que adoptan fabricantes de coches y está consistiendo en ampliar el número de compañías que suministran componentes o en las que subcontrata la fabricación para que compitan entre ellas y conseguir mejores precios. Así, en el terreno de los sensores, lentes y módulos de cámara, en los que Apple normalmente ha confiado en Largan, a partir de ahora se sumará también el fabricante japonés Kantatsu. En lo que concierne al ensamblaje de los teléfonos, a los tradicionales Foxconn y Pegatron se sumará el fabricante Wistron y en otros aspectos como la fabricación de circuitos impresos Apple mantendrá dos suministradores, Flexium y Zhen Ding, aunque han tenido que ofrecer mejores precios para conseguir contratos con Apple.

Como explica la información, los suministradores japoneses son los que más pueden sufrir la presión sobre los precios de Apple, pero las compañías chinas, acostumbradas a trabajar con precios más ajustados pueden sufrir problemas de calidad y estabilidad en la producción.

¿Podría ello afectar a la calidad final de los iPhone? Lo cierto es que es imposible de predecir, pero Apple no puede permitirse muchos problemas de calidad o de ritmos de fabricación y suministro, ya que su maquinaria comercial está muy afinada y cualquier contratiempo puede afectar a sus cifras de ventas o lo que es peor a la impecable imagen de sus terminales.