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DRONES MILITARES

Así es Gamera, el dron de 22 metros que vuela 16.700 kilómetros sin repostar y quiere jubilar al Reaper

Un avión sin nadie a bordo, con unas alas de casi 22 metros de punta a punta y capaz de cruzar medio planeta sin parar a repostar. Así es Gamera, el dron que la empresa californiana Swarm Aero presentó el 14 de septiembre de 2026 en la conferencia anual de la Asociación de Fuerzas Aéreas y Espaciales de Estados Unidos.

La compañía lo plantea como candidato a un programa de la Fuerza Aérea estadounidense que busca drones baratos, fabricados en serie y pensados para sustituir al veterano Reaper. ¿Por qué tanta prisa? Porque el Reaper se ha vuelto un avión demasiado caro de perder, y en 2026 se han perdido muchos.

Qué sabemos del nuevo Gamera

Según la nota oficial de la empresa, Gamera mide unos 72 pies de envergadura (unos 22 metros) y tiene un alcance sin repostar de 9.000 millas náuticas (más o menos 16.700 kilómetros). Es más de una vez y media la distancia en avión entre Madrid y Tokio.

Puede cargar más de 2.800 libras (unos 1.270 kilos) repartidas en siete puntos de enganche. Para moverse usa un motor turbohélice Honeywell TPE331, es decir, una turbina que hace girar una hélice, según los datos que ha difundido la compañía. Es la familia de motores que monta el Reaper.

El MQ-9 Reaper tiene 20,1 metros de envergadura y un alcance de unas 1.000 millas náuticas (unos 1.850 kilómetros). Gamera, sobre el papel, multiplica esa cifra por nueve.

Un dron para misiles de bombardero

Swarm asegura que es el primer dron diseñado para lanzar armas propias de un bombardero. Habla del misil de crucero JASSM-ER y del LRASM, un misil antibuque de Lockheed Martin que se lanza desde muy lejos y busca su objetivo de forma casi autónoma.

Hasta ahora ese tipo de armas viaja en aviones tripulados como el bombardero B-1B, el F/A-18 o el F-35. Aquí nadie arriesga la vida si lo derriban.

El diseño es modular, como un camión al que se le cambia el remolque. Según la empresa, admite misiles Hellfire, misiles aire-aire AIM-9X, sensores de vigilancia, equipos de guerra electrónica (los que sirven para interferir radares y comunicaciones enemigas) o repetidores de radio. Italia, por ejemplo, también renueva sus misiles antibuque pensando en escenarios así.

Por qué la Fuerza Aérea quiere drones baratos

El contexto lo explica un reciente informe del Congreso estadounidense, fechado el 23 de septiembre de 2026. Cada Reaper cuesta entre 30 y 50 millones de dólares (entre 26,1 y 43,5 millones de euros) y unos 45 se perdieron en las operaciones contra Irán. En mayo de 2026 quedaban 135 en servicio, cuando en 2022 eran 351.

La respuesta se llama Massed Modular Aircraft. El objetivo es un dron de unos 10 millones de dólares (8,7 millones de euros) por unidad y 500 aparatos en servicio en 2032. La convocatoria oficial de la Unidad de Innovación de Defensa (DIU) pide un radio de combate de al menos 2.300 millas náuticas (unos 4.260 kilómetros) con carga, capacidad para desplazarse solo 8.000 millas náuticas (unos 14.800 kilómetros) y al menos 2.800 libras (unos 1.270 kilos) de carga útil.

¿Casualidad que Gamera cargue justo eso? No lo parece. La filosofía también cambia. Se buscan aviones que se puedan perder sin drama, igual que nadie se lleva un reloj de lujo a una obra. Otros fabricantes exploran caminos parecidos, como el caza autónomo X-BAT de Shield AI.

Un solo operador para decenas de aviones

La otra pieza es el software. Swarm controla sus drones con Legion, un sistema que, según la empresa, permite que una persona o un equipo pequeño dirija decenas de aparatos distintos a la vez. La DIU ya lo eligió para un programa de trabajo en equipo entre drones autónomos.

Eso encaja con una guerra en la que se combate a base de enjambres de drones. Para fabricarlos en masa, la compañía logró en agosto de 2026 contratos del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea por unos 10 millones de dólares (8,7 millones de euros). Su objetivo es acelerar la producción de piezas de materiales compuestos, esas mezclas de fibras y resinas que se usan en una bici de carbono.

Ojo, de momento Gamera existe como maqueta y diseño. Swarm, fundada en 2022 en Oxnard (California), dice que ya construye el prototipo y quiere que vuele en 2027. ¿Llegará antes que sus rivales, como General Atomics, fabricante del propio Reaper? Todavía está por ver.

La nota de prensa oficial se ha publicado en la web de Swarm Aero.

Crédito de la imagen: Swarm Aero.