ROBÓTICA SUBMARINA

Pesa 1.130 kilos y se guía sin GPS: así es Étaín, el robot submarino irlandés que bajó a 855 metros en el mar de Groenlandia buscando fuentes hidrotermales

El robot submarino Étaín de la Universidad de Limerick, un ROV Comanche, en la cubierta de un barco junto a un parque eólico marino
El robot submarino Étaín de la Universidad de Limerick, un ROV Comanche, en la cubierta de un barco junto a un parque eólico marino
Adrián Villellas

La Universidad de Limerick (Irlanda) ha llevado su robot submarino Étaín al sur del mar de Groenlandia. El vehículo pesa 1.130 kilos fuera del agua y se maneja por cable desde un barco.

Allí trabajó en GREAT, una expedición de 18 días en el círculo polar ártico. Su objetivo eran las fuentes hidrotermales y los montes submarinos de la zona. Según el programa europeo AQUARIUS, que la financió, el buque irlandés Celtic Explorer volvió al puerto de Killybegs con la campaña completada.

La dirigió la doctora Diana Krawczyk, del Instituto de Recursos Naturales de Groenlandia. La ficha oficial del proyecto la presenta como la primera campaña liderada desde Groenlandia para estudiar estos fondos del Ártico.

Un Comanche reformado en Limerick

Étaín es un ROV, siglas inglesas de vehículo operado a distancia. No lleva tripulación a bordo. Recibe la energía y las órdenes por un cable, y sus pilotos lo guían desde una sala de control del barco.

La base es un Comanche, un modelo comercial de la empresa Forum Energy Technologies. El Centro de Robótica y Sistemas Inteligentes (CRIS) de la universidad le añadió su software de control, llamado OceanRINGS. También le puso navegación de precisión, sonar, cámaras y brazos robóticos automatizados.

En los documentos de AQUARIUS el robot aparece con la sigla UL MRE ROV, el vehículo de la universidad para renovables marinas, y la ficha técnica que publica el programa corresponde a ese mismo Comanche.

La universidad lo presentó el 23 de abril de 2018 en los muelles de Limerick con el nombre de ROV Étaín, según la nota municipal de aquel día. Costó 2 millones de euros, aportados por Science Foundation Ireland. Su primer destino eran los parques eólicos marinos y otras renovables en el mar.

El profesor Daniel Toal, director del CRIS, explicó entonces por qué hacía falta. En las plataformas flotantes, dijo en esa misma nota, «las condiciones superan con frecuencia la capacidad y los límites de operación de la tecnología ROV comercial».

Hélices, brazos y una jaula

La ficha técnica del robot lo describe como un ROV de observación totalmente eléctrico. Tiene siete propulsores, cuatro horizontales y tres verticales, de 100 kilos de empuje cada uno.

Desde el barco le llega una alimentación de 35 kilovatios a 3.000 voltios. Puede cargar 285 kilos y avanzar a 2 metros por segundo. Una unidad hidráulica de 10 kilovatios mueve sus dos brazos Schilling Orion 7P.

Bajo el agua no llega la señal de GPS. Por eso el robot se orienta con una central inercial de fibra óptica y un sonar Doppler que mide su velocidad sobre el fondo. Un sonar multihaz, que barre el relieve con haces de sonido, le permite dibujar mapas del lecho marino.

Nadando libre, Étaín baja hasta 600 metros. Para ir más hondo usa un garaje, una jaula de acero inoxidable que cuelga de un cable de 2.200 metros. Abajo, el robot sale de la jaula con un cable propio de 400 metros y puede llegar a 2.000 metros.

Otros vehículos han ido mucho más abajo, como el dron que descendió a unos 5.600 metros en las islas Cook.

Rumbo a la dorsal de Logi

La campaña se centró en la zona de expansión de Groenlandia, donde el fondo marino se abre y aflora roca nueva. Allí se forman fuentes hidrotermales. Son grietas por las que sale agua caliente cargada de minerales.

El mapa del proyecto, del instituto groenlandés, sitúa la zona de estudio entre Groenlandia e Islandia, cerca del monte Vesteris y de varios jardines de esponjas y corales. Un modelo en 3D de los montes de la dorsal de Logi marca fuentes conocidas y otras posibles.

Mapa de la zona de estudio del proyecto GREAT en el mar de Groenlandia, con el monte submarino Vesteris y jardines de esponjas y corales
Mapa de la zona de estudio prevista para 2026 del proyecto GREAT entre Groenlandia e Islandia, con el monte Vesteris, la zona de expansión y jardines de esponjas y corales. (Imagen: Instituto de Recursos Naturales de Groenlandia)

Robots parecidos han cartografiado en el Pacífico las coladas del volcán submarino Axial. En GREAT participaron también la Sociedad Zoológica de Londres y las universidades de Galway, Bergen y Bremen, entre otros socios.

Esponjas a 855 metros

AQUARIUS publicó varias fotos del viaje. En una se ve la pantalla de una inmersión, con el fondo cubierto de esponjas blancas y organismos anaranjados. El rótulo marca el 18 de agosto de 2026, 72,47 grados de latitud norte y 855,48 metros de profundidad.

Pantalla de una inmersión del robot submarino en el mar de Groenlandia con esponjas blancas a 855 metros de profundidad
Imagen de una inmersión del ROV en el mar de Groenlandia el 18 de agosto de 2026, con esponjas y organismos anaranjados a 855 metros de profundidad. (Foto: Proyecto GREAT)

Ni la nota ni la ficha del proyecto dan otras profundidades. Según la nota del programa, el barco y el robot de Limerick trabajaron juntos en «uno de los entornos más difíciles de la Tierra».

Europa paga el acceso al barco

AQUARIUS es un programa de Horizonte Europa que coordina el Instituto Marino de Irlanda. Reúne a 45 organizaciones y paga a equipos científicos el uso de barcos y robots de otros países.

Su coordinador, Aodhán Fitzgerald, habló de la campaña en la nota del 31 de agosto. La definió como «un gran ejemplo de lo que AQUARIUS se creó para conseguir».

Ni muestras ni hallazgos publicados

La nota de cierre no da el número de inmersiones ni dice qué fuentes hidrotermales se encontraron. Tampoco aclara cuántos de los 18 días pasó el robot bajo el agua.

La ficha de GREAT prevé muestreo con el robot y análisis genéticos y de isótopos estables, y de momento no hay resultados publicados. Sin ellos, tampoco se puede comparar la zona con otros fondos estudiados, como el yacimiento submarino de oro y plata en el Pacífico.

De momento, la ficha de GREAT solo deja una frase en clave de humor, atribuida al instituto groenlandés: «¡Estas no son las fuentes que buscamos!».

La nota se ha publicado en la web del programa AQUARIUS el 31 de agosto de 2026.

Crédito de la imagen: Universidad de Limerick.

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