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DEFENSA

Alerta máxima: Rusia podría atacar Europa este mismo año

Drones que parecen perdidos, misiles que caen donde no deberían y nadie que asuma la autoría. Ese es el escenario que describió el 17 de septiembre de 2026 el primer ministro polaco, Donald Tusk, que avisó de que, según los servicios de inteligencia, en los planes de Moscú figuran «ataques híbridos con drones y misiles contra los países que apoyan a Ucrania, incluida Polonia». Y señaló el final del otoño y el invierno como el momento más crítico.

El aviso no llegó solo. Septiembre ha encadenado derribos, maniobras y violaciones del espacio aéreo, y un análisis del canal de divulgación Memorias de Pez repasa esas señales y los escenarios que se barajan. ¿Quiere decir esto que la guerra está a la vuelta de la esquina? No necesariamente.

Las señales de septiembre

El primer susto llegó en verano. El 4 de agosto un dron con explosivos cayó en el aeropuerto alemán de Leipzig/Halle, cerca de un avión de carga ucraniano, y no llegó a estallar. Casi un mes después, el ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, responsabilizó a Rusia.

El 15 de septiembre un caza italiano de la misión aérea de la OTAN derribó un dron con explosivos que había entrado en Lituania desde Bielorrusia. Al día siguiente, Minsk arrancó maniobras con batallones mecanizados y de carros de combate junto al corredor de Suwałki, la estrecha franja entre Bielorrusia y Kaliningrado que une por tierra a los bálticos con el resto de la OTAN.

El 18 de septiembre habló Emmanuel Macron desde el Elíseo. Aseguró que «la amenaza híbrida rusa contra los europeos y contra Francia se ha intensificado», respaldó los avisos de Tusk y ordenó proteger infraestructuras críticas y fábricas de defensa frente a drones y ciberataques. El 24 de septiembre, un helicóptero militar ruso procedente de Kaliningrado se metió unos 42 segundos en Polonia.

Lo que Europa prepara desde 2025

Nada de esto pilla a Europa en frío. En marzo de 2025, la Comisión Europea presentó su estrategia de preparación, que anima a tener en casa provisiones para aguantar al menos 72 horas. Vamos, la mochila de emergencia de toda la vida.

Alemania puso en marcha en 2025 una brigada acorazada permanente en Lituania que rondará las 5.000 personas en 2027. Finlandia elevó en enero de 2026 la edad máxima de sus reservistas hasta los 65 años y espera rozar el millón en 2031.

Polonia ha desplegado defensa antiaérea en seis pasos fronterizos y ha sumado más radares. La OTAN vigila desde enero de 2025 los cables submarinos del Báltico con fragatas y drones navales, y los aviones de vigilancia funcionan como radares volantes.

Cuatro escenarios sobre la mesa

Según el análisis del canal, lo más probable es una guerra híbrida, es decir, sabotajes, ciberataques e intimidación sin llegar a la guerra abierta. Hablamos de un cable submarino cortado, un apagón informático o interferencias en el GPS de los aviones, sobre las que la agencia europea de seguridad aérea lleva años avisando.

El paso más peligroso, siempre según ese análisis, sería un ataque limitado disfrazado de accidente, justo lo que teme Tusk. De ahí el interés por sistemas como esta torre antidrón, pensada para frenar enjambres enteros. Una pequeña incursión terrestre le parece menos probable al canal, y una gran ofensiva se vería venir.

En eso coincide el presidente letón, Edgars Rinkēvičs, que el 18 de septiembre descartó una gran invasión convencional porque «no hay tal concentración de fuerzas». Eso sí, avisó de que responderían sin esperar a las discusiones en Bruselas.

Qué dice el artículo 5

El artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte establece que un ataque armado contra un aliado es un ataque contra todos. Cada país decide cómo responde, incluida la fuerza. Solo se ha activado una vez, tras el 11 de septiembre de 2001.

¿Y un ciberataque cuenta? Puede. La OTAN admite que los ciberataques graves, las acciones híbridas y hasta los ataques en el espacio pueden equivaler a un ataque armado, aunque lo valora caso por caso. Un falso accidente siembra justo esa duda, y Tusk sostiene que Moscú busca minar la credibilidad del artículo.

Qué significa para España

España no mira desde la barrera. Según el Ministerio de Defensa, participa desde 2017 en la presencia avanzada de la OTAN en Letonia, con unos 650 militares, carros Leopard 2E y una batería antiaérea NASAMS.

La recomendación del kit de 72 horas también va con nosotros. No es motivo de pánico, sino de sentido común, como tener un botiquín en casa. De momento, lo que describen los gobiernos es más presión híbrida que tanques cruzando fronteras.

El análisis completo se ha publicado en el canal de YouTube de Memorias de Pez.