El infierno de unos vecinos de Villalba (Madrid) que conviven con un prostíbulo en un piso de su edificio
Los vecinos denuncian que el piso-prostíbulo recibe 70 clientes por día
Un prostíbulo en el rellano: ruidos, excrementos y clientes borrachos
Los vecinos de una urbanización de Collado Villalba (Madrid) llevan tres años soportando la actividad de un prostíbulo instalado en uno de los pisos de su edificio. Tienen un burdel en el rellano de la primera planta de su bloque de viviendas que cada día frecuentan cerca de 70 clientes. Los gritos, los ruidos, los excrementos y basura en las escaleras no cesan y los vecinos denuncian que se sienten abandonados.
Son once familias, más la propietaria del piso alquilado en el que se ha instalado el prostíbulo de Villalba. Tanto la comunidad, como la propietaria del piso alquilado, han denunciado el asunto ante la Guardia Civil, el Ayuntamiento y en los juzgados, pero la solución no llega nunca.
Desesperados, los vecinos del prostíbulo de la primera planta han instalado cámaras de seguridad y han puesto carteles de advertencia en el portal para que los lean los clientes: «Si decides entrar aquí a participar en actividades ilegales estás siendo grabado y serás denunciado».
«Todas las semanas llamamos a la Policía»
Ni los carteles de advertencia ni las cámaras de seguridad parecen amedrentar a los clientes de las prostitutas ni a los gerentes de éste prostíbulo de Villalba. Cada noche, los clientes se equivocan de telefonillo y despiertan a los vecinos.
Miriam es una vecina que sufre el prostíbulo puerta con puerta: «Todas las semanas tenemos que llamar a la Policía o a la Guardia Civil, las últimas veces por amenazas de los inquilinos del prostíbulo. Somos familias con niños pequeños. A diario las meretrices le abren las puertas en ropa interior a los vecinos y visitantes».
«Está todo denunciado. Esto es un piso de alquiler y tanto la propietaria como la comunidad de vecinos lo hemos denunciado», explica Miriam al programa Mañaneros de TVE. «La situación es insostenible, incluso han llegado a orinar en las escaleras, nos encontramos clientes borrachos en las escaleras, nos pintan los carteles de advertencia o los destrozan», cuentan otros vecinos que conviven con este prostíbulo de Villalba.
Vecinos ofrecen ayuda a prostitutas
Los vecinos incluso se han ofrecido a ayudar a las mujeres que ejercen la prostitución en el rellano de su propio edificio, pero de momento no se atreven a denunciar. «Escuchamos muchas broncas, todos creemos que ellas están maltratadas y les hemos ofrecido nuestros números de teléfono por si quieren ayuda. También nos hemos puesto en contacto con una asociación que les puede prestar apoyo», explica Miriam.
Nada ha dado resultado hasta el momento. Los vecinos llevan tres años conviviendo con un prostíbulo en su rellano y ahora, además, han visto signos evidentes de que dentro se vende y se consume droga, muchas veces asociada al negocio de la prostitución.
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