Sucesos

Así actuaba el atracador que asaltó cinco farmacias en Madrid en sólo una semana

  • Ángel Moya
  • Periodista en activo desde 1994, especializado en información de sucesos y actualidad. En OKDIARIO desde el año 2018. Fui redactor del Diario de Las Palmas, pasé por los Informativos de Telecinco, me ocupé de sucesos en Telemadrid hasta el 2006, fui prescriptor en plató de sucesos y actualidad para Las Mañanas de Cuatro y el Programa de Ana Rosa hasta el año 2019 y desde entonces colaboro con TVE. Desde hace dos años, también me puedes escuchar en el programa Por Fin de Onda Cero en la sección "De buenos y malos". Coautor de los libros "Los reyes latinos", "Red de mentiras" y "Tras el muro".

Español, 49 años, atracador consumado con más de 20 antecedentes policiales y seguía en la calle asaltando farmacias hasta que la Policía le ha detenido por enésima vez. Antes le dio tiempo a asaltar cinco locales en una semana recorriendo Madrid en un frenesí criminal.

Su modus operandi era siempre el mismo. Como se puede observar en estas imágenes de uno de sus asaltos publicados por OKDIARIO, el delincuente irrumpía cuchillo en mano profiriendo gritos y amenazas en la farmacia que había elegido como objetivo. En esta farmacia asaltada el pasado mes de julio, el atracador había hecho varias vigilancias hasta descubrir las horas de menor afluencia de público. Ya durante el atraco se abalanzaba sobre la caja registradora y una vez con el botín ponía en práctica una curiosa puesta en escena para amedrentar a las empleadas. El atracador las amenazaba con acuchillarlas si llamaban a la Policía y para demostrarles que iba en serio él mismo se hacía un corte con el cuchillo en su propia mano “¿veis mi mano?, pues peor os lo voy a hacer si llamáis a la Policía”, les decía.

Así atracó cinco farmacias en una semana en los distritos madrileños de Usera, Chamartín y Salamanca separadas decenas de kilómetros unas de otras con la intención de alejarse de la zona donde residía. Todo para obtener un botín cercano a los mil euros en una semana. Sin embargo, en la última farmacia su puesta en escena del corte en la mano no funcionó. Una de las empleadas llamó a la Policía y los agentes consiguieron identificarle con rapidez y establecieron un dispositivo para su localización y detención.

Le cogieron con el cuchillo encima y 240 euros en metálico producto de su último robo. Esta vez sí, tras su puesta a disposición judicial el juez ordenó su ingreso en prisión provisional de inmediato. Se enfrenta a penas de robo con violencia o intimidación que se castigan con dos años de cárcel como mínimo y cinco como máximo, con el agravante de cometer los atracos en establecimientos públicos.